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jueves, 5 de mayo de 2011

Opresores y oprimidos

Pep Castelló


Llegó el Uno de Mayo, fecha histórica para la clase obrera, pero ignorada por la mayor parte de quienes viven de un sueldo. Una ignorancia que da el triunfo a quienes oprimen, pues el opresor triunfa solamente cuando el oprimido acepta la opresión sin resistirse.

Muchos son los recursos de que han dispuesto a lo largo de los siglos las clases opresoras. Desde la más primitiva fuerza bruta, hasta los más sofisticados instrumentos elaborados por la moderna tecnología. Desde la bola de hierro sujeta con grillete y cadena al tobillo del esclavo hasta esos sofisticados teléfonos móviles llamados BlackBerry (cereza negra) en recuerdo de cómo denominaban los esclavistas a aquel denigrante aparejo, según reza una nota que circula por internet.

Aparte de la ordenación jurídica de la sociedad bajo principios de flagrante desigualdad, el mayor gran logro de las clases opresoras consistió en poner al alcance de las clases oprimidas bienes de consumo similares a los suyos, para de ese modo hacerles creer que se habían zafado de la esclavitud por el solo hecho de haber alcanzado una cota de bienestar satisfactoria. Así, la persona asalariada olvida que trabaja para beneficio de los amos y piensa que lo hace para el suyo propio. Craso error que descubre tan sólo cuando se queda sin trabajo; cuando nadie le contrata; cuando vive en propia carne que todos los recursos necesarios para vivir están en manos de los amos.

No hacen falta muchas luces para ver que seguir hoy con la idea de clase que se tenía a final del siglo XIX y comienzo del XX es un error. En tanto que en aquel entonces la opresión era clara, porque el obrero sufría en propia carne las condiciones salvajes a que lo sometían las clases opresoras, hoy la opresión es difusa y abarca incluso a quienes forman las capas de población laboral privilegiada, esa que para nada se considera obrera y que mayoritariamente ha estado siempre de parte de los amos. Hoy debe ser considerada clase oprimida a todas las capas de población que de un modo u otro estén sometidas a los intereses de las clases dominantes. En consecuencia, debe ser tenido por enemigo del pueblo a todo aquel que se ponga del lado de las capas sociales allegadas al poder, ocupe el lugar que ocupe en el estrato social o en la cadena de producción.

Detectar y tener presente el lugar que ocupamos en esas relaciones de poder es una ardua tarea que la ideología dominante pone buen empeño en dificultar. Conscientes de que es lo único que puede darnos conciencia de pueblo, quienes gobiernan movilizan cuantos recursos tienen a su alcance para impedirlo, desde ordenamientos jurídicos y acciones de fuerza bruta hasta los más sutiles procedimientos de seducción y engaño. De aquí que la lucha no deba limitarse a defender mejoras salariales o de condiciones de trabajo sino que debe tener por objetivo principal liberar las mentes, desligar el pensamiento colectivo del que de forma sibilina ha ido configurando el capitalismo.

Sin ánimo de desmerecer el hondo significado litúrgico del Primero de Mayo, es necesario tener presente que hoy no es tan solo la clase obrera la población oprimida, sino que lo es el pueblo entero. Sabemos bien que el sistema económico al cual sirven quienes nos gobiernan está poniendo en riesgo la vida en todo el planeta, luego ya no es cuestión de relaciones laborales, sino de relaciones de poder a la hora de tomar decisiones de gobierno. Esa es la batalla del presente y por ella hay que movilizar al mundo entero, sea de la condición social que sea, tenga el estatus económico que tenga.

Porque es necio seguir adorando esa idea de riqueza que por momentos nos destruye, resulta esperanzadora esa movilización de iglesias de base de ámbito ecuménico que recientemente se anuncia a nivel mundial. Las religiones han tenido a lo largo de los tiempos una gran capacidad de movilización que en buena parte mantienen. Las Iglesias cristianas tienen aún hoy una gran organización y un ideario ético-espiritual que, si bien se mira y no se tergiversa, es acorde con los intereses de la humanidad entera. Hora es ya de que quienes se sientan seguidores del mensaje evangélico se muevan desde las bases con suficiente conciencia y firmeza.

Nada cabe esperar hoy de las organizaciones allegadas a los poderes terrenales, ya sean gobiernos, sindicatos o instituciones eclesiásticas. Hoy como ayer la batalla hay que darla desde abajo. Nadie que esté a favor de los de arriba puede decir que está con el pueblo. Y al contrario, quienquiera que sea que se enfrente a los de más arriba, sea cual sea su ideario, debe ser tenido por aliado.

http://www.kaosenlared.net/noticia/opresores-y-oprimidos


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El Norte revuelto y brutal...

Fidel Castro Ruz


En 1895, José Martí dijo: “…el camino que se ha de cegar, y con nuestra sangre estamos cegando, de la anexión de los pueblos de nuestra América, al Norte revuelto y brutal que los desprecia…”

Estaba leyendo materiales y libros en abundancia para cumplir mi promesa de continuar la Reflexión del 14 de abril sobre la Batalla de Girón, cuando eché una ojeada a las noticias frescas de ayer, que son abundantes como todos los días. Se pueden acumular montañas en cualquier semana, que van desde el terremoto en Japón, al triunfo de Ollanta Humala sobre Keiko, hija de Alberto Fujimori, expresidente de Perú.

Perú es gran exportador de plata, cobre, zinc, estaño y otros minerales; posee grandes yacimientos de uranio que poderosas transnacionales aspiran a explotar. Del uranio enriquecido salen las más terribles armas que conoció la humanidad, y el combustible de las centrales electronucleares que, pese a las advertencias de los ecologistas, se estaban construyendo a ritmo acelerado en Estados Unidos, Europa y Japón.

No sería justo, desde luego, culpar a Perú de esto. Los peruanos no crearon el colonialismo, el capitalismo y el imperialismo. Tampoco se puede culpar al pueblo de Estados Unidos, que es también víctima del sistema que ha engendrado allí a los políticos más atolondrados que ha conocido el planeta.

El pasado 8 de abril los amos del mundo dieron a la luz su acostumbrado informe anual sobre las violaciones de los “derechos humanos”, que motivó un agudo análisis en el sitio web Rebelión, suscrito por el cubano Manuel E. Yepe, basado en la respuesta del Consejo de Estado de China, enumerando hechos que demuestran la desastrosa situación de tales derechos en Estados Unidos.

“…Estados Unidos es el país donde más se agreden los derechos humanos, tanto en su propio país como en todo el mundo, y es una de las naciones que menos garantiza la vida, la propiedad y la seguridad personal de sus habitantes.

“Cada año, una de cada 5 personas es víctima de un crimen, la tasa más alta del planeta. Según cifras oficiales, las personas mayores de 12 años sufrieron 4,3 millones de actos violentos.

“La delincuencia creció alarmantemente en las cuatro mayores ciudades del país (Filadelfia, Chicago, Los Angeles y Nueva York) y se registraron notables incrementos respecto al año previo en otras grandes urbes (San Luis y Detroit).

“El Tribunal Supremo dictaminó que la posesión de armas para la defensa personal es un derecho constitucional que no puede ser ignorado por los gobiernos estaduales. Noventa de los 300 millones de habitantes del país poseen 200 millones de armas de fuego.
“En el país se registraron 12.000 homicidios causados por armas de fuego, mientras que el 47 por ciento de los robos se cometieron igualmente con uso de armas de fuego.

“A la sombra de la sección de "actividades terroristas" del Acta Patriótica, la tortura y la extrema violencia para obtener confesiones de sospechosos son prácticas comunes. Las condenas injustas se evidencian en las 266 personas, 17 de ellas ya en el corredor de la muerte, que han sido absueltas gracias a pruebas de ADN.

“Washington aboga por la libertad en Internet para hacer de la red de redes una importante herramienta diplomática de presión y hegemonía, pero impone estrictas restricciones en el ciberespacio en su propio territorio y trata de establecer un cerco legal para lidiar con el desafío que representa Wikileaks y sus filtraciones.

“Con una alta tasa del desempleo, la proporción de ciudadanos estadounidenses que vive en la pobreza alcanzó un nivel récord. Uno de cada ocho ciudadanos que participó el pasado año en los programas de cupones para alimentos.

“El número de familias acogidas en centros para desamparados aumentó un 7 por ciento y las familias tuvieron que permanecer más tiempo en los centros de acogida. Los delitos violentos contra estas familias sin techo aumentan sin cesar.

“La discriminación racial permea cada aspecto de la vida social. Los grupos minoritarios son discriminados en sus empleos, tratados de manera indigna y no son tenidos en cuenta para ascensos, beneficios o procesos de selección laboral. Un tercio de los negros sufrió discriminación en sus lugares de trabajo aunque sólo el 16% se atrevió a elevar queja.

“La tasa de desempleo entre los blancos es de un 16,2 %, entre hispanos y asiáticos del 22 %, y entre los negros es del 33 %. Los afroamericanos y los latinos representan el 41 por ciento de la población carcelaria. La tasa de afroamericanos cumpliendo cadena perpetua es 11 veces más alta que la de blancos.

“El 90 por ciento de las mujeres ha sufrido discriminación sexual de algún tipo en su lugar de trabajo. Veinte millones de mujeres son víctimas de violación, casi 60.000 presas han sufrido agresión sexual o violencia. Una quinta parte de las estudiantes universitarias son agredidas sexualmente y el 60 por ciento de las violaciones en campus universitarios ocurre en los dormitorios femeninos.

“Nueve de cada diez estudiantes homosexuales, bisexuales o transexuales sufren acoso en el centro escolar.

“El Informe dedica un capítulo a recordar las violaciones de los derechos humanos de que es responsable el gobierno de Estados Unidos fuera de sus fronteras. Las guerras de Irak y Afganistán, dirigidas por EEUU, han causado cifras exorbitantes de víctimas entre la población civil de estos países.

“Las acciones ‘antiterroristas’ de EEUU han incluido graves escándalos de abuso a prisioneros, detenciones indefinidas sin cargos o juicios en centros de detención como el de Guantánamo y otros lugares del mundo, creados para interrogar a los denominados ‘presos de gran valor elevado’ donde se aplican las peores torturas.

“También recuerda el documento chino que EEUU ha violado el derecho a existir y desarrollarse a la población cubana sin acatar la voluntad mundial expresada por la Asamblea General de la ONU durante 19 años consecutivos sobre ‘La necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero contra Cuba’.

“EEUU no ha ratificado convenciones internacionales sobre los derechos humanos como el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales; la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de la Discriminación contra la Mujer; la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad y la Convención sobre los Derechos del Niño.

“Los datos que aporta el recuento presentado por el gobierno chino demuestran que el funesto historial de EEUU en este terreno lo descalifican como ‘juez de los derechos humanos en el mundo’. Su ‘diplomacia de los derechos humanos’ es pura hipocresía de doble rasero al servicio de sus intereses imperiales estratégicos. El gobierno chino aconseja al gobierno de EEUU que tome medidas concretas para mejorar su propia situación en derechos humanos, que examine y rectifique sus actividades en ese terreno y detenga sus actos hegemónicos consistentes en utilizar los derechos humanos para interferir en los asuntos internos de otros países.”

Lo importante de este análisis, a nuestro juicio, es que se haga tal denuncia en un documento suscrito por el Estado chino, un país de 1 341 millones de ciudadanos, que posee 2 millones de millones de dólares en sus reservas monetarias, sin cuya cooperación comercial el imperio se hunde. Me parecía importante que nuestro pueblo conociera los datos precisos contenidos en el documento del Consejo de Estado chino.

Si Cuba lo dijera, carecería de importancia; llevamos más de 50 años denunciando a esos hipócritas.

Martí había dicho hace 116 años, en 1895: “…el camino que se ha de cegar, y con nuestra sangre estamos cegando, de la anexión de los pueblos de nuestra América, al Norte revuelto y brutal que los desprecia…”

“Viví en el monstruo, y le conozco las entrañas”.

Fidel Castro Ruz
, Abril 23 de 2011

http://www.kaosenlared.net/noticia/el-norte-revuelto-y-brutal


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lunes, 18 de abril de 2011

José Comblin: un desafío a la intelectualidad académica

Leonardo Boff


El día 27 de marzo murió a los 88 años de edad cerca de Salvador (Bahía) el teólogo de la liberación José Comblin. Belga de nacimiento, optó por trabajar en América Latina, pues se daba cuenta de que el cristianismo europeo era crepuscular y veía en nuestro subcontinente espacio para la creatividad y para un nuevo ensayo de la fe cristiana articulada con la cultura popular. Él encarnaba el nuevo modo de hacer teología, inaugurado por la Teología de la Liberación, que es tener un pie en la miseria y otro en la academia. O dicho de otro modo: articular el grito del oprimido con la fe libertadora del mensaje de Jesús, partiendo siempre de la realidad contradictoria y no de doctrinas, y buscar colectivamente una salida liberadora a partir del pueblo.

Vivió pobre y desposeído en el nordeste brasilero. E incluso allí, donde se supone no hay condiciones para una producción intelectual de alto nivel, escribió decenas de libros, muchos de ellos de gran erudición. Lógicamente aprovechaba las temporadas que pasaba en su universidad de origen, la de Lovaina, para reciclarse. Así escribió uno de los mejores libros sobre la Ideología de la Seguridad Nacional, dos volúmenes sobre la Teología de la Revolución, un detallado estudio sobre el Neoliberalismo: la ideología dominante en el cambio de siglo. Y decenas de libros teológicos, exegéticos y de espiritualidad, entre los cuales destaco: Tiempo de Acción, Cristianos rumbo al siglo XXI y Vocación para la Libertad. Fue asesor de Dom Helder Câmara en su lucha por los pobres y de don Leonidas Proaño, obispo de los indios en Riobamba (Ecuador).

Debido a sus ideas, fue expulsado de Brasil por los militares en 1972. Fue a trabajar a Chile de donde también lo expulsaron los militares en 1980. De regreso a Brasil, se dedicó a dar cuerpo a su profunda convicción: que el nuevo cristianismo en Brasil deberá nacer de la fe del pueblo. Creó varias iniciativas de evangelización popular conocidas bajo el nombre de Teología de la Azada. Se inspiró en el Padre Ibiapina y en el Padre Cícero, los grandes misioneros del Nordeste, que más que administrar sacramentos y fortalecer la institución eclesiástica ejercían la pastoral del consejo y de la consolación de los oprimidos, cosas ambas que son las que éstos más buscan.

Es uno de los mejores representantes del nuevo tipo de intelectual que caracteriza a los teólogos da liberación y a los agentes de pastoral que están en esta caminada: realizar el intercambio de saberes, es decir, tomar en serio el saber popular, «hecho de experiencias», empapado de sangre y sudor, pero rico en sabiduría, y articularlo con el saber académico, crítico y comprometido con las transformaciones sociales. Este intercambio enriquece a unos y a otros. El intelectual pasa al pueblo un saber que lo ayuda a avanzar y el pueblo obliga al intelectual a pensar los problemas candentes y a enraizarse en el proceso histórico. La inteligencia académica tiene una deuda social enorme con los pobres y marginados. Las universidades son en gran parte macroaparatos de reproducción de la sociedad que se caracteriza por desigualdades y fábricas formadoras de cuadros para el funcionamiento del sistema imperante. Pero se les debe reconocer, no obstante sus límites, el hecho de que fueron y son laboratorio del pensamiento contestatario y libertario.

Pero todavía no ha habido un encuentro profundo entre la universidad y la sociedad, haciendo una alianza entre la inteligencia académica y la miseria popular. Son mundos que caminan paralelos y no son las extensiones universitarias las que cubrirán el foso que las separa. Tiene que darse un verdadero intercambio de saberes y de experiencias. Ignorante es quien imagina que el pueblo es ignorante. El pueblo sabe mucho y descubrió mil formas de vivir y sobrevivir en una sociedad que le es adversa.

Si hay algún mérito en los teólogos de la liberación (que existen aquí y en todo el mundo, Roma no consiguió exterminarlos) es haber realizado esa unión. Por eso no se puede pensar en un teólogo de la liberación si no es metido en los dos mundos, para desde esa unión intentar gestar una sociedad más igualitaria que, dicho en dialecto cristiano, tenga más bienes del Reino que son justicia, dignidad, derecho, solidaridad, compasión y amor.

El Padre José Comblin nos dejó el ejemplo y el desafío.

http://www.servicioskoinonia.org/boff/articulo.php?num=431



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domingo, 3 de abril de 2011

Por la tierra y el agua

Silvana Melo  


El Banco Mundial hizo foco sobre América Latina. En la búsqueda desesperada de áreas potencialmente cultivables para una producción masiva que pueda contrarrestar el alza en los precios de los alimentos, detectó que el 28% de tierra arable del planeta se despliega en el patio de atrás del mundo. En esa parcela inmensa donde fatigan 550 millones de personas que producen alimentos para el mundo pero en la que 53 millones se atormentan de hambre cada día.

De los 445,6 millones de hectáreas de tierra que, en el globo, podrían ser utilizadas para la expansión del cultivo, 123,3 millones está en América Latina. Sólo Africa la supera, con un 45 por ciento del total mundial. Paradójicamente, los dos continentes más sumergidos, más pauperizados, más sometidos, más olvidados.

Por la cintura del planeta baja el sur. Con su dermis prolífica, con su vientre dispuesto a alimentar al mundo. El 52% de la soja del planeta se produce aquí. Y el 44% de la carne, el 70% de plátanos, el 45% de café y el 45% de azúcar. Exportadora de trigo, maíz y carne, se proyectaba que la crisis internacional haría trepar el número de hambrientos en esta América a 71 millones. Es la foto del niño famélico que agoniza sobre una montaña de soja lista para embarcar.

En el subcontinente 80 millones de niños viven en la pobreza. El 17,9 por ciento (unos 32 millones) pasan hambre a pesar de que esta tierra feraz produce tres veces más de lo que se necesita para alimentar a sus habitantes suburbiales del mundo. Cepal y Unicef se rasgan las vestiduras difundiendo estos datos mientras el Banco Mundial fija su ojo largo e infalible en la extensión de América Latina, en el agua de América Latina, en la virginidad y en la juventud de la tierra de América Latina. Para sembrar más, producir más, generar más terreno potencialmente cultivable y desmontar para lograrlo, sembrar más, producir más comida para alimentar al sector del mundo que devora más allá de la saciedad, por placer y hedonismo. Y conservar las hambres mismas para los que pisan y fatigan y cosechan. Porque los alimentos que nacen de su tierra no son para ellos. América Latina –ahora con el foco del Banco Mundial- es una loca paradoja dibujada por los designios de los poderes del mundo. El aumento en el precio de los alimentos debería beneficiar a aquellos que los producen y los venden. Sin embargo, la comida se vuelve inalcanzable por su costo. Y la producción que cosechó con sus manos, que le dobló la espalda, que le taló el sueño durante seis meses y después otros seis de condena a la nada, todo ese maíz, todo ese trigo, toda esa soja incontable, la que se llevó el monte que desapareció un día y enloqueció al río, toda esa riqueza se escurre sin verla. Se va sin dejar huella. Y no queda nada para llevar a la mesa. Ni resto para comprar en supermercado. Ni en el almacén. Ni en el puesto de la calle.

Los precios mundiales de los alimentos alcanzaron un nuevo récord en febrero por octavo mes consecutivo, calculó la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). La responsable del Banco Mundial para América Latina, Pamela Cox, dice que la región misma es una parte de la solución. "América Latina no ha alcanzado sus límites (de producción), pueden hacer aún mucho para aumentar su producción, tiene mucha agua... Hay un gran potencial para seguir alimentando al mundo", dijo. Está claro que el Banco Mundial y sus brazos sensibles han puesto los ojos encendidos en la América des-cubierta y subsumida durante más de cinco siglos. La América marginal, pariente pobre del mundo, a la que se le sigue cambiando oro por trocitos de cristal donde se mira la cara todavía tersa y juvenil.

En esa América ve el mundo lo que le salvará la vida en un futuro mediato: los alimentos y el agua. La vida que brota de la tierra. Lo que se cosecha y lo que mana.

El 93 por ciento de la población sur-americana vive en países exportadores de alimentos. Pero entre 50 y 70 millones sufre hambre. Enferma de hambre. Muere de hambre. Como los niños de Salta, Misiones, Formosa y el conurbano rosarino y bonaerense en la privilegiada Argentina.

Es que la América lo tiene todo, pero termina vendiendo la materia primaria. La América no elabora porque es pobre, porque no tiene infraestructura, tiene transportes antiguos y destruidos, tiene industrias moribundas. Por eso suele comprar afuera el pan cocinado con su harina. Los zapatos confeccionados con su cuero. Mil veces más caros. Como para definir, con moño y celofán, la cajita donde engorda la injusticia.

Un total de 189 millones de latinoamericanos vive en la pobreza, un 34% de la población total. A pesar de que exhala alimentos hacia el mundo, hace llover el café y la leche, pone la carne sobre la mesa y los cereales y el pan. Pero sus hombres y sus mujeres, sus historias individuales, sus tragedias de a una, no los pueden comprar. No pueden acceder. Trabajan para otros. Producen para otros.

Es la paradoja argentina -la que aún se resiste a ser visceralmente latinoamericana-: con apenas un 0,65 % de la población mundial, produce el 1.61% de la carne y el 1.51% de los cereales que se consumen en el mundo.

Pero nueve millones de sus niños soportan hambre, sufren hambre, corren riesgos de morir de hambre. Mueren de hambre. Rodeados del agua y los alimentos para el mundo.

El crimen más imprescriptible.

http://www.pelotadetrapo.org.ar/agencia/index.php?option=com_content&view=article&id=5308:por-la-tierra-y-el-agua&catid=35:noticia-del-dia&Itemid=106



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domingo, 20 de marzo de 2011

Hienas y borregos

Pep Castelló


Estúpidos borregos gobernados por repugnantes hienas. Es la simbiosis perfecta. Es el resultado de vivir sin conciencia, de encerrar la esencia humana en una vieja maleta y esconderla en el más oscuro rincón de la buhardilla para olvidarse de ella. O de arrojarla al contenedor de la basura para que no moleste ni reclame y poder así vivir como perfectos animales. Repugnantes bestias depredadoras, unos; estúpidos borregos, bien alimentados, bien entretenidos, bien apacentados, bien manejados por las bestias que los explotan y gobiernan, los otros.

Todo cabe en un pueblo sin conciencia. Indiferente a injusticias y crímenes, acepta cuanto le echen con tal de que no le quiten su condición de disminuido mental, sus distracciones, sus juguetes... Tanto le da que le roben una parte del salario para entregársela a sus explotadores. Tanto le da que le roben los logros sociales que con esfuerzo y sangre lograron las generaciones que le precedieron. Tanto le da. Nada le afecta. Una perfecta ataraxia invade su mente y le mantiene en la más absoluta indiferencia.

Por supuesto que no faltan en esos rebaños de mansos borregos algunos ejemplares que por un azar de la vida han mantenido intacta su condición humana. No faltan quienes sienten bullir su sangre al contemplar la codicia de los amos del rebaño, la sanguinaria naturaleza de quienes les pastorean, la repugnante vileza que ostentan los congéneres que les rodean. No, no faltan quienes sienten hondas ganas de gritar por las calles y plazas de su ciudad o villa: ¡Alma, despierta! No. Haberlos, haylos, por más que por parte alguna se los vea. Pero faltan quienes aúnen esas voces, esos gritos para que se conviertan en clamores. Faltan organizaciones que conviertan esos clamores en acciones y que lideren las protestas.

De eso ha tenido buena cuenta el poder durante esta época dorada de bienestar que como un aparente regalo del progreso alcanzo nuestra sociedad a mitad del pasado siglo. De instaurar un orden cómodo y acomodado, de suprimir del orden del día el espíritu crítico. De castrar a los individuos rebeldes y exterminarlos si preciso fuere. De no permitir más organizaciones que las poseídas por el más conservador de los espíritus.

Sindicatos domesticados y traidores. Docentes sin el menor atisbo educador. Planes de estudio deshumanizados enfocados a generar mentes útiles al sistema, borregos, carne humana disponible para la voracidad de las poderosos y repugnantes hienas que detentan el poder. Periodistas corruptos dispuestos a deformar la realidad, a mentir perversamente, a convertir la más vil de las codicias en la más loable de las virtudes.

No es extraño que hoy aquí, en este pueblo que tantas veces se ha alzado contra las injusticias, nadie salga a la calle para gritarle ¡IMBÉCIL! a su presidente. No es extraño que nadie de muestras de cuestionar lo que le dicen acerca de cómo se ha producido esa rebelión juvenil en el Norte de África, de quién ha dado el disparo de salida y hacia dónde la lleva. No es extraño que nadie muestre su indignación por esa nueva acción de rapiña petrolera que están llevando a cabo los democráticos gobiernos de nuestros países libres. No es extraña la indiferencia ante las vidas que esa endiablada razia va a costar. No es extraño porque los borregos son animales sin conciencia, indiferentes a su propio destino y al de sus congéneres.

A quien esto escribe le cuesta aceptar un mundo gobernado por sanguinarias hienas. Pero le duele en lo hondo del alma ver que, de grado o por fuerza, es parte de un pueblo de estúpidos borregos.

La maldición del cielo, si es que lo hay, caiga mil veces sobres tan sanguinarios gobernantes. Pero mil veces más aun sobre las buenas gentes estúpidas que aceptan mansamente la maldad de quienes les gobiernan.


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domingo, 13 de marzo de 2011

Sí, matar al tirano

Osvaldo Bayer


Nunca hubiera imaginado que el destino me llevara a ser testigo de un hecho pleno de las fantasías que siempre contiene la realidad humana. En Bad Bramstedt, una pequeña ciudad del norte alemán, se llevó a cabo un acto de homenaje a Kurt Gustav Wilckens. Sí, nada menos. ¿Quién fue Kurt Gustav Wilckens? El obrero alemán que, en enero de 1923, mató al teniente coronel Varela, en Palermo, frente a los regimientos 1 y 2 de Infantería. El teniente coronel Varela había sido el ejecutor del fusilamiento de centenares de peones patagónicos en las huelgas rurales de 1921-22, durante el gobierno de Hipólito Yrigoyen.

Wilckens, para cometer el hecho, usó el principio de “Matar al tirano” que sostenían los anarquistas. “Cuando en un país no hay justicia, el pueblo tiene el deber de llevarla a cabo”, sostenían. En el caso de Varela, Wilckens señaló que los obreros debían ejecutarlo porque, si no, volvería a cometer crímenes similares.

Después de su acción, Wilckens fue detenido, llevado a la cárcel y, allí, asesinado por un pariente de Varela que se hizo pasar por guardia penitenciario –con aprobación de las autoridades–, que lo mató mientras dormía en su celda.

Bad Bramstedt está orgullosa de que Wilckens haya nacido allí. Los diarios locales y de la zona publicaron páginas enteras en recuerdo a él. Wilckens pertenecía a una antigua familia –ese apellido está entre los fundadores de la ciudad– que vivía justo en la plaza principal. Fui invitado a hablar en el acto que se realizó en el castillo histórico, en un amplio salón, y la concurrencia fue principalmente de docentes, periodistas y antiguos vecinos de la ciudad que conocieron a la familia Wilckens. También se hizo presente un buen número de estudiantes. Y la iniciativa partió nada menos que de dos libreros, Ralph y Hans, de la librería Hans, el Feliz.

En la Argentina siempre se ninguneó el hecho de Wilckens. Se silenció todo. En el célebre debate sobre los crímenes oficiales cometidos contra las peonadas patagónicas, la bancada mayoritaria –los radicales– negó la investigación, abandonando el recinto a la hora de votar. ¿Qué debían hacer los obreros? ¿Callarse la boca y “mirar hacia adelante? No, había llegado el momento de aplicar aquello de “cuando no hay justicia...”. Y la ejecutó Wilckens. Fue solo a enfrentar al todopoderoso militar. Cuando sus compañeros de ideas quisieron acompañarlo, él les respondió: “No, para una persona, una sola persona”. Y fue solo a “hacerlo” al militar dueño de la vida y de la muerte.

Al sepelio del militar fusilador fueron todos, desde el presidente Alvear y el ex presidente Yrigoyen, con todos sus ex ministros, hasta miembros de la Sociedad Rural, por supuesto.

En el acto en su ciudad natal alemana se propuso que se pusiera una placa en la casa donde nació, relatando quién había sido Kurt Gustav Wilckens. Al militar fusilador nunca nadie se atrevió a hacerle después homenajes, ni siquiera a recordarlo. En su tumba en el panteón militar, hasta hace poco había sólo una placa que decía: “Los británicos en el territorio de Santa Cruz a la memoria del teniente coronel Varela, ejemplo de honor y disciplina en el cumplimiento del deber”. Está todo dicho. No es necesario decir más. Y la verdad fue cantada por el payador criollo Martín Castro, en su “Canto a Wilckens”, en el cual en una estrofa lo define todo:

Wilckens no es una venganza,
es el fruto, es la cosecha
de quien sembró tiranías
para recoger violencias.

La historia del mundo está sembrada de reacciones así. Tenemos el ejemplo del armenio Soghomon Tehlirian, quien el 15 de marzo de 1921 mató a Taleat Pachá, en Berlín, de un tiro. Taleat Pachá había sido ministro del Interior del gobierno turco que ordenó la masacre del pueblo armenio, que comenzó en 1915. Esa masacre es una de las más crueles de la historia: los armenios fueron desalojados de sus casas, los hombres fueron muertos a tiros y las mujeres y los niños obligados a caminar distancias sin límites hasta que ellas cayeran exhaustas de sed y de falta de alimentación, al igual que sus niños. Así fueron muertos un millón y medio de armenios. Nunca los gobiernos turcos reconocieron ese genocidio, sino que han tratado siempre de “mirar hacia adelante”. El joven Tehlirian, a quien le habían matado a toda su familia, tomó la decisión de “matar al tirano” en la figura del ministro del Interior turco responsable de las masacres, que se encontraba en 1921 en Berlín, Alemania. En la calle le pegó un solo tiro que fue mortal.

El juicio que la Justicia alemana le hizo al vindicador Soghomon Tehlirian fue ejemplar. Justamente fue eso, los jueces consideraron que había hecho uso de ese principio: matar al tirano y que, cuando no hay justicia, el pueblo tiene derecho a hacer justicia por su propia mano. Los armenios publicaron un libro donde se trae completa la versión taquigráfica de todo el juicio, con los argumentos del fiscal, de los defensores y del veredicto final de la Justicia con la absolución del vengador Soghomon Tehlirian. Fue un paso adelante en el verdadero sentido humano que debe entender la Justicia de los pueblos. Y algo que deben tener en cuenta todos los dictadores del futuro: cuando el matar se toma como algo natural para mantener el poder tiránico, siempre es posible una figura que no acepte ello y aplique el principio de matar a quien mató y no pagó por sus crímenes.

Justamente la comunidad armenia de la Argentina publicará próximamente en un libro el texto íntegro de este juicio. Allí, el lector podrá leer cómo todas las acusaciones del fiscal son contestadas con argumentos justos por los abogados defensores y los argumentos que esgrimieron en una situación tan difícil. Sólo cito un párrafo del abogado defensor Johannes Werthauer: “Pregunto: ¿hay algo más humano que lo que se nos ha presentado aquí? El vengador de todo un pueblo, de un millón y medio de asesinados, está erguido frente al individuo responsable del exterminio de aquel pueblo, frente al autor de aquellas torturas. Empuña la pistola para encarnar el espíritu de la justicia frente a la fuerza bruta. Baja a la calle como el representante del humanismo contra el salvajismo, del derecho contra la injusticia, de los oprimidos contra el representante total de la opresión. Y enfrenta en nombre de un millón y medio de asesinados a quien con todo el pueblo turco tiene la culpa de esos crímenes. El representa a sus padres, hermanas, cuñados y hermanos asesinados y además a su sobrino, de dos años, también masacrado. Lo respalda toda la Nación Armenia desde el anciano hasta el niño de cuna. El lleva la bandera de la justicia, la bandera del humanismo. Señores del jurado, ustedes deben decidir qué ha ocurrido en su alma y su cerebro en el momento del homicidio: si era o no dueño de su voluntad”.

Por unanimidad del jurado, el autor del hecho, Soghomon Tehlirian, fue dejado de inmediato en libertad. Una resolución que conmovió al mundo.

La versión en español que se editará ahora de este juicio lleva un prólogo del juez, miembro de la Corte Suprema de la Nación Argentina, doctor Eugenio Raúl Zaffaroni. Desarrolla ahí un concepto que hará historia. Con una profundidad y una amplitud de mira humanista dice, por ejemplo: “La impunidad de Taleat Pachá frente a la magnitud tan formidable de la injusticia cometida contra el pueblo armenio hacía que el Derecho penal perdiese la fuerza ética necesaria para sancionar al que le diese muerte. La impunidad de la masacre condenaba a Taleat y determinaba la absolución de Tehlirian. Taleat había dejado de ser considerado persona. La impunidad del genocida lo deja en condición de no persona, pues le retira la cobertura jurídica. Quien lo ejecuta no puede ser condenado, aunque nadie lo confiese y aunque se fuercen los argumentos y argucias jurídicos para no condenarlo. Se lo declarará inimputable, se acudirá a la ficción del acto de guerra o se buscará algún pretexto de forma procesal, pero un tribunal imparcial no lo puede condenar”.

Palabras sabias que hablan, por sobre todo, a favor de la vida, ya que pone en aviso a todo poderoso que se precia de su poder, tomando a la muerte como método. Y con eso correrá el peligro de buscar él mismo su muerte.

El otro caso es el del alemán Georg Elser, el humilde obrero que atentó contra Hitler en 1939. Es increíble la minuciosidad que empleó pese al peligro de ser descubierto en cualquier momento. Sabiendo que Hitler iba a presidir un acto en la célebre cervecería de Munich, con todo su escuadra mayor, Elser preparó una bomba que colocó en el interior de una columna del salón, justo al lado del podio donde iba a estar el dictador. Días y noches pasó Elser en ese lugar, haciendo el boquete. Lo tuvo listo justo la noche anterior al acto y preparó la bomba para que estallara justo en el momento en que estaba anunciado el acto donde iba a hablar el dictador, el 8 de noviembre de 1939. Pero el atentado fracasó. Hitler adelantó el acto por un problema de traslado a Berlín y se fue 13 minutos, justo 13, antes de que explotara la bomba que destruyó todo el ámbito donde había hablado Hitler. Si se hubiese quedado, la historia del mundo habría cambiado completamente. Muerto Hitler, el motor del nazismo, nadie lo hubiera podido reemplazar en su papel de dictador supremo. Se hubieran salvado así millones de personas. El obrero Georg Elser pagó caro su propósito de matar al tirano. Fue detenido en la frontera con Suiza, estuvo preso en el campo de concentración de Dachau hasta que fue ejecutado por las SS el 9 de abril de 1945.

Pero en la historia finalmente triunfa la ética; puede tardar mucho a veces, pero siempre sabe extraer los verdaderos valores, principalmente los de aquellos que dieron su vida por detener la violencia de los que mandan. Hoy, Elser tiene cinco monumentos en Alemania: en Berlín, en Heidenheim, en Freiburg y en Konstanz. En Munich existe la Georg Elser–Platz, con un monumento en el cual se prende todos los días una luz a las 21.20, hora en que explotó la bomba que depositó él contra el genocida. Se han escrito sobre él ya once biografías y dos novelas y se han rodado cinco films donde se lo consagra como héroe del pueblo.

Matar al tirano. No como regla ni como costumbre. Sólo como llamado de atención a los del poder omnímodo: ninguna violencia de arriba es gratuita. Siempre se va a volver contra el que la inició. Tampoco la venganza es una solución, pero es algo incontenible, humano. Una reacción de los generosos que dan su vida para acabar con los crímenes de los que ejercen el poder. Algo para aprender.

Osvaldo Bayer, desde Bonn, Alemania
http://www.pagina12.com.ar/diario/contratapa/index.html


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domingo, 6 de marzo de 2011

La democracia es un crimen

Alfredo Grande   

 “si las palabras pudieran comerse, yo habría hecho algo para terminar con el hambre”
(aforismo implicado)



EL HAMBRE ES UN CRIMEN. Las políticas gubernamentales no nutren, ni abrigan, ni abrazan a nuestros niños más pobres, que son los modos de ejercer el amor y la esperanza. La vida no es un sueño azul, es una infancia de penas. Nuestros pibes mueren en racimos en Misiones, en Formosa, en Salta, mientras les diluyen sus vidas entre los dedos, como arenilla de ternura. Con el corazón intacto de urgencias nuestros pibes caen impactados por balas policiales o por el filo devastador del paco. No hay porvenir posible si los trabajadores no cargamos sobre nuestros hombros a los niños en una ronda de domingo. No hay futuro en un país que los condena. No hay utopía en un país que los desaparece. Con ternura Venceremos.

Alberto Morlachetti. Coordinador del Movimiento Nacional Chicos del Pueblo. Pablo Micheli Secretario General de la CTA.



Quizá haya vida después de la muerte. Pero lo que en verdad me preocupa es que no haya vida antes de la muerte. No podemos llamar vida a cualquier cosa. La vida no es bella, por cierto. Pero lo hermoso es ese esfuerzo cotidiano por embellecerla. Trabajo de alfarero que de la tierra, el agua, el barro, modela lo bello y lo útil. Para embellecer la vida, hay que tener ganas, hay que tener flores, hay que tener amor, hay que tener alegría. Nada de eso sobra, todo de eso falta para cientos de miles, para millones. Yo solo veo a uno, dos, quizá veinte por día. Los veo, casi nunca los miro. A veces, el billete arrugado, y entregado con urgencia, sirve para pagar el peaje y continuar transitando por la autopista de la indiferencia. Quizá no haya vida antes de la muerte. Después de todo, morir es dormir un poco, como me explicaba un paciente terminal en la guardia del Clínicas. ¿Cuántas personas hay, en este momento, tan cerca de dormir un poco, aunque en ningún registro figuren como pacientes terminales? Si el hambre es un crimen, ¿dónde estás los asesinos? Y los copartícipes necesarios, y los cómplices, y los indiferentes, y los que se benefician aumentando precios, manteniendo el iva a los alimentos básicos, escamoteando las ofertas y ocultando las marcas mas baratas? El hambre llego para quedarse. Nosotros, clase media, media clase, no sentimos el hambre. Hablamos de él. Lo invocamos, lo convocamos, pero no lo encarnamos. Yo nunca tuve hambre. Un apetito atroz, versión light del latigazo que arranca las tripas. “Me muero de hambre” es una expresión tan mentirosa como aquella amenaza de suicidarse con un grisín. Pero hablamos como somos. Exagerando cuando hay que ser prudente; siendo precavidos cuando es necesario ser audaz; inflexibles con los débiles; piadosos con los crueles. En algún momento de nuestras historias, y de las historias que precedieron a las nuestras, algo salió mal. Se perdieron piezas fundamentales, partes vitales que nunca más se encontraron. En algún momento, había vida antes de la muerte. O al menos, había lucha para que así fuera. O al menos, existía la íntima convicción, que mas temprano que tarde, los pobres comerían pan, y los ricos, mierda, mierda. Se intentó luchar contra la pobreza. Nadie intentó luchar contra la riqueza. Se prometieron derrames de champán, y apenas hubo inundaciones de aguas servidas. Colectas anuales, asignaciones mensuales, rifas semanales, monedas diarias, pero el hambre siguió, aumentó, se escondió, se disfrazó, se disolvió en el anonimato cobarde de un registro único. Confesión de parte de que lo único que se tiene es el registro. Pero las estadísticas sirven para mentir, pero no para comer. Registrado o no registrado, el hambre sigue matando, deteriorando, preparando al cuerpo para que acepte variados venenos, incluyendo discursos de campaña. Pero si el hambre no fuera suficiente, la cultura represora, buna para nada, mala para todo, reserva como postre, café y jerez, el gatillo fácil, las torturas en comisarias y cárceles, la trata de niñas y niños para varidas formas de esclavitud. Pero el hambre está siempre. Donde hay miseria, tristeza, terror, enfermedad, mugre, violencia, abuso, además, siempre, siempre, siempre, hay hambre. Y no se trata de una catástrofe natural. Ojala lo fuera. Es una despiadada catástrofe cultural, un tsunami político, económico y cultural. Hambre y aumento de la obesidad. Toneladas de alimentos que, para aumentar sus precios, y también aumentar las ganancias de los productores, y aumentar los impuestos que reciben los estados, deben necesariamente eliminar excedentes. La tierra es depredada desde hace mas de un siglo, y sus hijos son macerados con todas las necesidades no satisfechas. En nuestro país, el granero del mundo, el hambre es un crimen agravado. Por es un crimen que tiene premeditación, alevosía, que se repite en forma continua, cuyos efectos no desaparecen sino que por el contrario, se agravan. Es una forma de eutanasia social, tan miserable, tan mezquina, tan cobarde, que tan solo conectarnos en la plenitud de esta masacre, nos indigna, nos conmueve, nos aplasta, nos agobia. Y nos hace sentir que ni siquiera tenemos derecho a preguntar que hay para comer, que deberíamos antes de comer no rezar para agradecer sino maldecir por todos aquellos que en ese mismo momento, no tienen ni tendrán. Es posible que todo esté perdido. De todos modos, si podemos ofrecer el corazón de la rebeldía total, de una insurrección de los sentimientos, de armar la lucha con todos los medios, incluso los legales, como decía Lenin, entonces, quizá, no es seguro, probablemente no, tendremos derecho a masticar algo. El hambre es un crimen. Con este hambre, con este hambre de todos los días, no hay dios, ni diablo, ni santo, ni pecador, que me convenza que esta democracia no es crimen.

http://www.pelotadetrapo.org.ar/agencia/index.php?option=com_content&view=article&id=5173:-la-democracia-es-un-crimen&catid=35:noticia-del-dia&Itemid=106

sábado, 5 de marzo de 2011

Los Qom, muertos de futuro y sed

Silvana Melo    


Cuando Tanqui se robó el fuego para repartirlo a los suyos creyó que las llamas arderían eternas. Como el Prometeo griego, el Tanqui de los tobas les arrebató una chispa a los poderosos para iluminar el camino de los mariscadores, para encender las ramas secas del invierno, para cocer la carne que alimenta el cuerpo y pone el alma en alerta para defender la comunidad. Es decir, lo que sostienen ab-origine en común. Desde el principio de todos los tiempos: la tierra, el aire por donde surcan los pájaros, la lengua de sus dioses. Pasado y futuro en un piso de historia construido por todas las sangres cosidas a tientos, a piel de los muertos de 500 años.

Como a Prometeo, a Tanqui no se le perdonó el fuego raptado. La maldición de los poderosos suele caer como lluvia igualadora y persistente en los tiempos sobre la comunidad de las cabezas. El despojo de todo, el acorralamiento en los rincones cada vez más mínimos del bosque, el desmonte brutal que les arrancó el alimento del árbol y el bicho que se caza y se come -todos se fueron, huyendo de la topadora y algunos no volvieron jamás, ya no existen-, los palos para quitarles la tierra pequeña que les queda y que no se puede talar ni unisembrar porque están ellos ocupándola con esas flacas vidas, el exterminio a través del hambre, los niños asesinados por la ausencia de alimentos, el agua podrida, el médico que no viene, el funcionario que no comprende la lengua, el gobernador que les manda la policía y el plomo o los abandona a la muerte del corazón seco sin agua ni pan, allá ellos con su cultura.

Cinco siglos se pasaron cortándoles las piernas, la historia y las raíces. De a millones se cuentan los muertos que dieron de comer a las palmeras y a los montes intratables. Nadie penetraba en la selva verdinegra como ellos. Si al fin y al cabo era de su sangre. Nadie como ellos se entendió con los carpinchos y los aguará guazús que se dejaron cazar y comer porque sus huesos se mezclaron en el barro de la tierra conquistada.

Los tuyuyú cuarteleros que todavía les sobrevuelan el cielo, aunque sea minúsculo ya, tienen como ellos la memoria genética de la masacre de octubre de 1947. Donde medio millar de pilagás fueron ametrallados por la gendarmería en Rincón Bomba. Era también en Formosa. No gobernaba el Gildo pero está claro que Tanqui quiso robar el mismo fuego y así reaccionan los ladrones universales. Desde Pizarro que la punta de la Argentina no veía tanto muerto toba. Tanto crimen por reclamar lo propio, paradoja loca del despojo. La tierra es nuestra desde que apareció. Desde que K´ ata la desplegó como alfombra a nuestros pies, desde siempre y para siempre.

El 23 de noviembre la policía de Gildo, los brazos armados del Gobernador, los Payak de Insfran, los que como Payak sorben la sangre de los enfermos hasta matarlos -lo hacen con las balas como en Formosa, en Salta con el hambre como cuestión cultural-  atacaron a sangre y a fuego a la comunidad La Primavera, dejaron morados y quebrados los cuerpos famélicos de los qom, quemaron sus chozas, su par de frazadas y sus zapatillas de soga, los amontonaron en celdas, les quitaron el agua, los mataron de cuerpo y de alma.

Gildo está en su trono como si nada. Los qom cortaron la ruta, silbaron al cielo y pusieron tres trapos en un hatillo para venirse a la capital. Que es donde atiende Dios y el Poder, en la Oficina de Despojos. Se armaron una carpita en la 9 de Julio, aturdidos por el ruido y el pavimento y la gente y hace tres meses que el Poder no los ve. No los siente. No los recibe. No existen. No son. Sólo fantasmas de hambre que se mueren desnutridos en Formosa, en Chaco, en Misiones, en Salta. Como wichis, como tobas, como qom. Es lo mismo para el Gran Escritorio del Saqueo.

Los diezma el chagas, la tuberculosis, el veneno de los agrotóxicos que protegen la soja y les desgarra los pulmones. Porque se los rocían sin verlos. Porque no existen.

Les matan a sus niños igual que a moscas. De hambre inexplicable. Para que no puedan reverdecer. Para que no retoñen. Que se vuelvan viejos. Acostillados. Famélicos. Muertos de futuro y de sed.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos anduvo preguntándole al Estado argentino cuáles son las medidas que adoptó para proteger a los integrantes de la comunidad del pueblo Toba en Formosa. Después del desalojo de la ruta 86, de la muerte y del saqueo de sus casas por parte de la policía de Insfran, la CIDH fue convocada por la Defensoría General de la Nación y el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS). La respuesta a la pregunta parece clara. Las medidas no son. El Estado es ciego, sordo, mudo. Los tobas qom son invisibles. No existen. Están muertos –como lo planeó la historia de los siglos- de futuro y de sed.

Las cabezas del poder, los que andan con las orejas sordas y el alma sin sensores, tienen premio. El bello gobernador de Salta es intocable. El Gildo tiene la piel de acero porque es aliado. El Clos de nombre francés que gobierna Misiones -con casi 300 niños muertos por hambre y mil al borde- está en las fiestas de privilegio y será otra vez candidato. Los wichis, los tobas qom, la negritud cachorra, no están en ninguna agenda. No los ve el Poder ni los que aspiran a ejercerlo. Ni los que gobiernan ni los opositores. Todos indiferentes y en disputa por retazos de ese poderío. Por si la CIDH vuelve a averiguar: los tobas qom no existen. Para nadie. Son invisibles. Están muertos de futuro y de sed.

Si no que les pregunten a los aguará guazús. A los pichis. A los carpinchos. Que ya no tienen monte. Que ya no corren de los que vienen a mariscar. Que se consumen en los plantíos sin sombra. Con el único paraguas del tuyuyú que pasa de vez en cuando. Muy de vez en cuando.

http://www.pelotadetrapo.org.ar/agencia/index.php?option=com_content&view=article&id=5158:los-qom-muertos-de-futuro-y-sed&catid=36:notas-en-el-home&Itemid=107


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lunes, 21 de febrero de 2011

Carta Mundial de los Migrantes


Las personas migrantes son el blanco de políticas injustas. Estas últimas, en detrimento de los derechos universalmente reconocidos a cada persona humana, generan oposiciones entre los seres humanos utilizando estrategias discriminatorias, basadas en la preferencia nacional, la pertenencia étnica o religiosa.

Esas políticas son impuestas por sistemas conservadores y hegemónicos que buscan mantener sus privilegios explotando la fuerza de trabajo física e intelectual de los migrantes. Para ello, utilizan las prerrogativas exorbitantes permitidas por la potencia arbitraria de los Estados-Nación y del sistema mundial de dominación.

Los migrantes se ven privados en todas partes del pleno ejercicio de su derecho a la libertad de circulación y de instalación sobre nuestro planeta. Se ven privados de sus derechos a la libertad y a la paz, así como también de sus derechos económicos, sociales, políticos y culturales.

Sólo una gran alianza de personas migrantes podrá promover el surgimiento de nuevos derechos para cada persona por su nacimiento, sin distinción de origen, color, sexo o credo. Para ello, la alianza de migrantes deberá articularse en torno a principios éticos que permitan que los migrantes contribuyan a la construcción de nuevas políticas económicas y sociales, a la elaboración de una nueva concepción de la territorialidad y del sistema de gobernanza mundial dominante en la actualidad, así como de su fundamento económico e ideológico.

Es por ello que nosotros, migrantes del mundo entero, a partir de las propuestas que hemos recibido desde 2006, sugerimos una amplia discusión a escala planetaria, con vistas a adoptar la presente Carta Mundial de los Migrantes en nuestro próximo encuentro en febrero de 2011 en la isla de Gorea, en Senegal.

Nuestra ambición es hacer valer, a partir de las situaciones que viven los migrantes en el mundo, el derecho para todos de poder circular e instalarse libremente sobre nuestro planeta y contribuir a la construcción de un mundo sin muros


PROPUESTA DE CARTA

Porque pertenecemos al planeta Tierra, todas las personas tenemos que poder circular e instalarnos en cualquier parte del planeta. Toda persona debe poder desplazarse libremente del campo hacia la ciudad, de la ciudad al campo, de una provincia a otra y de un país cualquiera hacia otro país.

Las leyes relativas a las visas, los permisos, las autorizaciones, así como todas las demás leyes que limitan la libertad de circulación e instalación deben ser derogadas.

Los migrantes del mundo entero deben gozar de los mismos derechos que los grupos nacionales y asumir las mismas responsabilidades en todos los ámbitos esenciales de la vida económica, política, cultural y social. Deben tener derecho a votar y a ser elegidos en cualquier órgano legislativo. Los migrantes deben tener derecho a hablar y compartir su lengua materna, a desarrollar y dar a conocer sus culturas y costumbres tradicionales y a practicar sus religiones.

Los migrantes deben gozar del mismo derecho a ejercer un comercio adonde lo deseen, a dedicarse a la industria o adoptar un oficio, manual o no, así como cualquier profesión permitida para los grupos nacionales, de manera tal de permitirles asumir su parte de responsabilidad en la producción de las riquezas necesarias para el desarrollo y la realización de todos.

La tierra debe ser repartida entre quienes la trabajan. Las restricciones a la propiedad de terrenos impuestas por razones de orden étnico y/o nacional deben ser abolidas a favor de una nueva visión de una relación responsable entre los seres humanos y la tierra.

Las personas migrantes, al igual que los grupos nacionales, deben ser iguales ante la ley. Nadie debe ser encarcelado, deportado o ver restringida su libertad sin que su causa haya sido justamente escuchada y defendida.

Toda ley que prevea una distinción basada en el origen nacional, la situación matrimonial y/o jurídica o las convicciones personales debe ser abolida.

Los derechos humanos son inalienables e indivisibles y deben ser los mismos para todos. La ley debe garantizar a todas las personas migrantes el derecho a la libertad de expresión, el derecho a organizarse, el derecho a la libertad de reunión, el derecho a publicar, practicar el culto y dar a sus hijos la educación que elijan.

El trabajo y la seguridad deben ser garantizados a todas las personas migrantes. Todos los trabajadores tienen derecho a unirse y formar sindicatos. Los migrantes deben recibir un salario igual a trabajo igual y tener la posibilidad de transferir el fruto de su trabajo, sin ningún tipo de restricción, contribuyendo al sistema de solidaridad necesario a la sociedad de residencia.

El acceso a la educación y a la instrucción debe garantizarse para las personas migrantes y sus hijos. La instrucción debe ser gratuita, universal e idéntica para todos los niños. Los estudios superiores y la formación técnica deben ser accesibles a todos en una nueva visión de diálogo entre las culturas. En la vida cultural, deportiva y educativa debe abolirse toda distinción que obedezca al origen nacional.

Las personas migrantes deben tener derecho a la vivienda. Toda persona debe tener derecho a habitar el lugar de su elección, vivir en un hábitat decente y mantener a su familia con confort y seguridad, del mismo modo que los grupos nacionales. Las personas migrantes aspiran a tener la oportunidad y la responsabilidad al igual que los grupos nacionales, y a enfrentar juntos los desafíos actuales (vivienda, alimentación, salud, realización...).

El objetivo de los principios enunciados en la Carta Mundial de los Migrantes es el de contribuir a la desaparición de todo sistema segregacionista y al advenimiento de un mundo plural, responsable y solidario.

Gorée (Senegal), 5 Febrero 2011.

Para más informaciones: http://www.cmmigrants.org/goree

http://alainet.org/active/44202


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domingo, 20 de febrero de 2011

¿San Mao?

Eloy Roy


Aunque bien enterado de los pecados gordos de Mao Zedong, el buen pueblo chino le conserva hasta hoy un sincero cariño. En el corazón de la capital, desde la puerta monumental de la antigua ciudad imperial, un cuadro gigante con el retrato de ese hombre responsable de la tortura y muerte de millones de personas, sigue presidiendo la vida de la China. No hay ciudad importante en el país que no lo tenga presente por medio de una enorme estatua blanca que parece de mármol o algo por el estilo. Su efigie se encuentra en todas las casas que se respetan. Y si, en ciertas partes del mundo, los autos usan estampitas plastificadas del Sagrado Corazón o de San Cristóbal para inmunizarse contra los accidentes, en la China son los medallones con la cara de Mao los que desempeñan esa importante función. A Mao, mucho se le ha perdonado, ¿por qué?

Dicen sus admiradores que se le perdona todo a Mao porque logró sacar de la miseria absoluta a la inmensa masa de los pobres de China. Y sobre todo porque Mao nunca se aprovechó del formidable poder que tuvo para hacerse rico o para hacer rica a su gente.
La Biblia dice que aliviar la miseria de un pobre borra los pecados (Si 3, 30). Parece que por eso los chinos, que no conocen la Biblia pero tienen un gran sentido común, han canonizado a Mao. Las guerras de Bush, por ejemplo, si al menos hubieran servido para aliviar la miseria de los pobres, tal vez se las podríamos perdonar…

Para mí no hay guerras buenas; todas las guerras son feas y las odio a todas. Pero si nosotros, los seres humanos todavía muy infraevolucionados, no podemos vivir sin guerrear; si por desgracia tenemos que seguir siendo cazadores, depredadores e insaciables carnívoros, que al menos nuestras guerras sirvan una causa buena, digo yo, como acabar con el hambre en el mundo y ponerle un alto a la devastación de la Madre Tierra.

En un gran esfuerzo de humanización de la violencia, los caballeros de capa y espada del medioevo concibieron el ideal de pelear, e incluso matar, por la defensa de la viuda y del huérfano, y a Robin Hood le pareció bueno robar a los grandes ladrones para dar de comer a los pobres. ¿Acaso, sería tan descabellado rescatar para nuestra cultura moderna ese viejo ideal caballeresco, en lo posible sin las flechas, las espadas, las pistolas o las bombas? Y si no, ¿no sería ya una gran mejora si nos entrenáramos a encauzar nuestros instintos de matadores así como nuestros misiles hacia algo más positivo que seguir engordando a los gordos y acabando con los pedacitos sanos que le quedan todavía al planeta?

http://todoelmundovaalcielochina.blogspot.com/2010/05/san-mao.html

 

lunes, 7 de febrero de 2011

Mi adorable dictador

Rafael Fernando Navarro


Latinoamérica y parte de Europa sabe de dictaduras. Somos muchos los que llevamos en el alma huellas de botas infames. Se hicieron con el poder entre chorros de sangre y entre muertes se consolidaron. Surgían con pretextos infectos: hay que librar a la patria de políticos corruptos. Se han perdido los valores cristianos que conforman la nación. Hay de devolver el orden destruido por un pluralismo político sin justificación. Y se consolidaban bendecidos por la Iglesia católica que reconocía el esfuerzo por librar a los pueblos del comunismo ateo. España, Argentina, Chile, Uruguay y tantos otros hemos experimentado el dolor que arrastraremos por el resto de nuestras vidas.

Tras un golpe de estado, todos los países condenan el hecho, incluso aquellas potencias que ayudaron a su instauración. Poco a poco se relaja la falsa oposición y van reconociendo la legitimidad del nuevo régimen. Cuánta hipocresía internacional. Recuerden aquella famosa consideración atribuida a Kissinger: "Pinochet es un hijo de puta, pero es "nuestro" hijo de puta.

Gran parte del mundo árabe vive bajo dictadores aupados al poder desde hace muchos años. Algunos han sido aceptados por la población sobre una concepción teocrática del poder y de la vida. Otros simplemente sufren las consecuencias de una imposición sobrevenida a la que hay que soportar por la imposibilidad práctica de destronarla. Pero ese mundo sumiso está tomando conciencia de que no son respetados los derechos humanos, de la corrupción ejercida a cara descubierta, de los crímenes ejercidos por razones extrañas, de la falta de libertad de expresión, del desprecio que sienten sus gobernantes por los vasallos que nunca llegarán a la categoría de ciudadanos. Los medios de comunicación muestran países que viven con posibilidad de reunión, capacidad de crítica, votaciones libres, pluralidad de partidos políticos. Y surge la pregunta: ¿Y por qué nosotros no? Y cuando esa pregunta no tiene más respuesta que la violencia contra quines la formulan, empieza a brotar la conciencia de rebelión. La semilla está sembrada y es cuestión de trabajarla para que dé su fruto.

Túnez fue primero. Siguieron países de los que casi nadie esperaba una insurrección. Y el ejemplo más llamativo es Egipto. Treinta años bajo el imperio de Mubarak. Casi sin más pasado que el actual presidente ni más futuro que los descendientes de Mubarak. Y Egipto está dando un ejemplo de despertar de conciencias, de necesidad de sacudirse la opresión vitalicia de un dictador que será sustituido cuando le llegue la muerte por hijo designado de antemano. Las guerras las hacen los ricos, las revoluciones son obra exclusiva de los pobres.

Dictadores. Las grandes potencias, léase preferentemente Estado Unidos, cumple farisaicamente con el papel de exigirles respeto a los derechos humanos. Pero se trata sólo de pintura exterior que se va con la lluvia. Los dictadores no surgen, son creados y puestos en lugares estratégicos por los mandatarios americanos casi exclusivamente. Les dan el trato de aliados y les subvencionan con abundante dinero y armamento. Oriente Medio es un ejemplo claro. Esos países son los guardaespaldas de Israel. Se reconocen derechos palestinos, pero se ayuda a machacarlos. Todo de forma simultánea. Y detrás de su mayor enemigo se sitúan los dictadores que están en guardia por si Israel sufre un ataque. Los dictadores duran porque perdura la decisión de mantenerlos en sus puestos. Son adorables dictadores, como lo han sido los tiranos que han destruido la América Latina. Cuando desaparece uno de esos dictadores hay que reconstruir física y moralmente a un país. Y ahí aparece el capital americano para invertir y sacar buenos beneficios. ¿Recordamos Irak y los negocios de Chaney? La sangre cotiza en bolsa y es rentable el dinero gastado en muertes. El comercio de armas es importante y beneficia a muchos.

Y Europa calla. Ha tardado en pedir la restitución de la libertad para los insurrectos y lo han hecho de forma tibia. Y así sucede con los monarcas cercanos, teocráticos y opresores de sus pueblos. Pero llegará el momento en que no los callarán. La historia es patrimonio de los hambrientos. Los poderosos sólo tienen dinero. No es suficiente.

Oriente Medio exige paz. Los hombres y mujeres de Egipto exigen libertad. Palestina grita sus derechos. Es urgente que las grandes potencias dejen de utilizar a los pueblos para su propio beneficio y como simples mercados donde colocar sus productos.

http://www.rebanadasderealidad.com.ar/fernando-navarro-11-03.htm


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Palabra viva y solidaria

Juan Almendares


Ha pasado  un año y medio después del golpe militar  y la realidad ha sido  cruel y degradante para el pueblo hondureño.

La violación sistemática de los derechos humanos en nombre de dios, democracia y estado de derecho se resume en: trauma, terror, tortura y  crímenes de lesa humanidad.

Lo más relevante de este proceso violento son: las masacres campesinas y urbanas; asesinatos de periodistas, maestros, personas de la diversidad sexual, femicidio y crímenes contra miembros del Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP).

La violencia de la clase dominante, se refleja al instaurar y consolidar el Estado de Derecho mediante la creación de leyes perversas y devoradoras del patrimonio hondureño que vulneran las conquistas de la clase trabajadora y los derechos humanos.

En materia de educación se  asalta al Estatuto Docente, se aniquila la autonomía de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras y se entrega la educación a las corporaciones multinacionales y a la oligarquía.

En el área  ecológica: se venden los ríos, se incrementan las concesiones: de las mineras, represas y  bosques.

La cínica y cruel burla a nuestra patria es  la entrega de  la soberanía nacional al crear las “charter cities”; verdaderos enclaves de la perversidad.

Para colmo de males se ha promovido la proliferación de transgénicos y agrocombustibles; facilitando la voracidad de la Monsanto y otras empresas de plaguicidas y biotecnología

Sin embargo a la par de este dolor; existe  la alegría de apreciar un pueblo en resistencia.

Antes y después del golpe militar; la realidad nos ha enseñado que la esencia del triunfo se alcanzará en   la unidad local, regional e internacional de los pueblos amantes de la libertad y la justicia.

Varias lecciones hemos aprendido. Apreciar  el valor y la honestidad de todos y todas aquellas periodistas y comunicadores sociales: nacionales e internacionales cuyo  trabajo  se ha reflejado en el amor  y respeto a la vida y a la dignidad humana.

Ellos y ellas son un testimonio elocuente de amor a la causa de la justicia y la paz al ser  consecuentes en la defensa de los derechos humanos y el desarrollo de la  conciencia, genuina y transparente.

Entre los seres con altos valores éticos de solidaridad se encuentra los periodistas y comunicadores sociales Dick Emanuelsson y Miriam Huezo; quienes por ser consecuentes con sus principios han sido objeto de amenazas y violación a sus derechos.

El compañero Dick nació en Göteborg, Suecia, obrero metalúrgico que se transformó en obrero de la palabra viva y solidaria, periodista de prestigio internacional por su trabajo   con la defensa de la vida y dignidad histórica de los pueblos de América Latina.

Miriam, hondureña pedagoga, comunicadora social defensora auténtica de los derechos humanos.

Ambos constituyen un excelente equipo de periodistas independientes, insobornables e incorruptibles

Reciban en este nuevo año todos y todas las periodistas nacionales e internacionales comprometidos con la defensa de los derechos humanos; particularmente Dick y Miriam, nuestro reconocimiento al ser dos compañeros amigos de la humanidad planetaria

Tegucigalpa enero 2011

- Juan Almendares, médico hondureño, ex-Rector de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), fue candidato presidencial por el partido Unificación Democrática (UD).

http://alainet.org/active/43830

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Égloga

Jorge Enrique Adoum  


Esta comarca limita con la sangre
y la abundancia. Cada día
pude hallar en el bosque iniciales
de martirio y hermosura y sobre
la triste arena del país descubierto
el rastro que fue dejando la violencia

Oh dulce día indígena enterrado,
puro territorio bajo el tiempo
y la ceniza: yo amaba al victorioso
general de bronce pero hay una historia
nueva entre la hierba, una voz
heroica que me llama a las raíces:

“Sobre mi provincia de paz y de sembrío
le cantaba a la leche de la luna,
a la grávida montaña; como una niña
protegía a la avena, la cuidaba del hielo
con mi cuerpo; las muchachas llevaban
audaz olor a perejil entre los senos
pero vosotros empezásteis la violencia
dijísteis: ya no es tuya la tierra.
¿No es mía?
¿No tiene mi rostro la patata?
¿No es mi título la espalda desgarrada
por la bestia? ¿No me entregó su múltiple
secreto la cabuya? ¿No es mío el sitio
donde me sedujeron los helechos?
Aquí nací llorando la llovizna
y he sembrado en el surco con mis dientes;
bajo el arenal está mi territorio
donde vive mi padre añadiéndole
un pétalo a cada rosa que se quiebra.
La semilla no es sino mi goterón
endurecido, mi lengua hiere el brutal
tabaco sin misericordia. Tu pusiste
mi nombre en el arroz: toca, entonces,
mis yemas, toca mi rostro que he golpeado
contra tu propiedad y la mazorca
de granizo. Prueba mi sangre, su sabor
de castigo en la fruta que abres
como a una mujer bajo la luna.
Todo lo que tienes a mí me estás quitando:
porque sembré y no fue mía la cosecha,
porque cuidé tu viña y no gotearon
en mis manos los racimos, tampoco
tuve el agua y la tierra conquistadas:
Soledad y pajonal, víbora y destrozo,
látigo y sequía estaban destinados
a matarme. Alimenté al ganado
y no tuve ración en su comida.
Pero sé del suelo la dimensión exacta
que será reconquistada a tu violencia
¿No es mío acaso el sitio
donde me han matado tanto?”

Ahora estoy seguro de mi culpa,
ya conozco mi república de hierbas y prodigio.
Yo iba como un ciego, llamando con mi bastón
a su sal y su neblina, pero me encontraron
el héroe y el profeta: porque
ésta es la única historia de la tierra.

http://www.pelotadetrapo.org.ar/agencia/index.php?option=com_content&view=article&id=4982:egloga&catid=36:notas-en-el-home&Itemid=107

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