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miércoles, 19 de enero de 2011

La Pena de Muerte

María Elena Walsh


Fui lapidada por adúltera. Mi esposo, que tenía manceba en casa y fuera de ella, arrojó la primera piedra, autorizado por los doctores de la ley y a la vista de mis hijos.

Me arrojaron a los leones por profesar una religión diferente a la del Estado.

Fui condenada a la hoguera, culpable de tener tratos con el demonio encarnado en mi pobre cuzco negro, y por ser portadora de un lunar en la espalda, estigma demoníaco.

Fui descuartizado por rebelarme contra la autoridad colonial.

Fui condenado a la horca por encabezar una rebelión de siervos hambrientos. Mi señor era el brazo de la Justicia.

Fui quemado vivo por sostener teorías heréticas, merced a un contubernio católico-protestante.

Fui enviada a la guillotina porque mis Camaradas revolucionarios consideraron aberrante que propusiera incluir los Derechos de la Mujer entre los Derechos del Hombre.

Me fusilaron en medio de la pampa, a causa de una interna de unitarios.

Me fusilaron encinta, junto con mi amante sacerdote, a causa de una interna de federales.

Me suicidaron por escribir poesía burguesa y decadente.

Fui enviado a la silla eléctrica a los veinte años de mi edad, sin tiempo de arrepentirme o convertirme en un hombre de bien, como suele decirse de los embriones en el claustro materno.

Me arrearon a la cámara de gas por pertenecer a un pueblo distinto al de los verdugos.

Me condenaron de facto por imprimir libelos subversivos, arrojándome semivivo a una fosa común.

A lo largo de la historia, hombres doctos o brutales supieron con certeza qué delito merecía la pena capital. Siempre supieron que yo, no otro, era el culpable. Jamás dudaron de que el castigo era ejemplar. Cada vez que se alude a este escarmiento la Humanidad retrocede en cuatro patas.

Aparecido originalmente en Clarín, 12 de setiembre de 1991


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jueves, 16 de diciembre de 2010

Matar al paciente para derrotar al cáncer

Susana Merino


No otra cosa es lo que está intentando la embestida, del conjunto de fuerzas, policiales y militares brasileñas,  al complejo “El Alemán” que comprende 16 favelas, esos compactos conglomerados de casuchas miserables apiñadas en los  morros de un paisaje deslumbrante, adonde penosamente sobrevive una parte importante de la sociedad carioca.

Según algunos cálculos, no sé si existen datos precisos, son cerca de mil las favelas que según la definición del Plan Maestro de la Ciudad de Río de Janeiro, de 1992,  son áreas predominantemente habitacionales, caracterizadas por la ocupación de la tierra por población de bajos ingresos, sin  infraestructura urbana y de servicios públicos, vías estrechas y sin alineación, lotes de forma y tamaño irregular y construcciones edificadas casi exclusivamente por autoconstrucción con materiales de desecho y sin el menor respaldo legal.

Esta situación que comenzó a conformarse a fines del siglo XIX y comienzos del XX, hace ya por consiguiente más de un siglo, ha venido creciendo desde entonces desordenada y caóticamente hasta llegar a albergar alrededor de medio millón de personas (480.429 habitantes según el Censo del año 2000) que no cuentan con los servicios básicos pero que sí han visto construir en cambio en una de ellas, de acuerdo con los “modernos” métodos de exclusión, un muro de 650 m de longitud para aislarlas del área urbana “legal”.

Algunas de estas favelas se fueron convirtiendo con el tiempo en refugio seguro para la delincuencia y el narcotráfico, sometiendo al resto de la población del área a una convivencia y a una forzada aceptación agudizadas por las crecientes condiciones de pobreza, de falta de trabajo y de marginación de las últimas décadas. Un refugio respaldado por negocios millonarios que durante años han aceitado los resortes del poder y que ha estallado ahora en una “guerra” que el mismo presidente Lula ha aceptado como tal movilizando una inusitada infraestructura militar destinada a atacar a unos calculados 200 narcotraficantes enquistados en una población de cerca de 70 mil habitantes quienes  son los que finalmente acusarán el mayor impacto y aportarán como siempre la mayor cantidad de víctimas y de  pérdidas materiales.

Una destacada dirigente de la justicia paulista, la secretaria del Consejo Ejecutivo de la Asociación de Jueces para la Democracia (AJD) doctora Kenarik Boujikiab Felippe ha puesto el dedo en la llaga definiendo la respuesta  que dieron las fuerzas de seguridad y la onda de violencia en Río de Janeiro, como “un verdadero engaño” y agregando que “lo que se ve es el encarcelamiento de los pequeños. Para lograr un verdadero efecto es preciso combatir a los de arriba. Los de abajo son sustituibles” afirma señalando que “la punta de la pirámide” es el empresario que gana mucho dinero con el tráfico. “Ese es intocable”

Algo parecido aunque en pequeñísima escala  pero conceptualmente similar a lo que ha pasado recientemente con la comunidad Quom de Formosa, a la que se ha castigado por no someterse a la codicia de terceros enancados en el poder, recurriendo a la represión policial institucional y castigando a los más débiles en lugar de juzgar  y condenar a los responsables del problema.

Si fuésemos más afectos a los viejos refranes y no menospreciáramos la sabiduría popular deberíamos recordar ahora aquello de que “cuando las barbas del vecino ves afeitar…” para ir tomando conciencia de que también entre nosotros está creciendo solapada y silenciosamente una hydra de tantas cabezas como villas de emergencia proliferan en la región y cuya hiel letal no es otra que el reiteradamente denunciado “paco” que tan mortalmente viene atacando y dando muerte a los más desprotegidos pero que tan poca atención merece de los responsables de la seguridad y del bienestar de los ciudadanos.


Más de una vez el grupo de sacerdotes de la Opción por los Pobres ha denunciado que así como el Mal de Chagas es una ventana que exhibe la pobreza del interior de nuestro país, el paco denuncia la miseria de las grandes periferias urbanas y habría que agregar el del riesgo ya instalado de que esos ámbitos se conviertan en inexpugnable refugio de quienes lucran con el dolor y la vida de sus semejantes  porque como dice el P. Pepe di Paola “el paco es el nuevo rostro de la exclusión, pero más sangriento” Tampoco puedo dejar de citar otra de sus conclusiones: “Si la comunidad entera no asume su responsabilidad, esto va a resultar demasiado caro” porque creo que solo a partir de la concientización civil, podríamos alentar por lo menos la vaga esperanza de que el poder político asuma sus responsabilidades y arbitre los medios para que esas olvidadas y denigradas comunidades marginales adquieran un status urbano digno  en el que sea definitivamente innecesario recurrir a la represión y a la violencia para extirpar los males que en las condiciones actuales seguirán prosperando en su seno.

Un status al que se accede desde muchos y muy diferentes rumbos comenzando por el de cumplir con uno de los principios básicos que establece el artículo 14bis de nuestra Constitución nacional  el acceso a una vivienda digna, lo que no solo implica cuatro paredes y  un techo sino también, agua potable, energía, cloacas, etc. pero también la necesaria inclusión de otros servicios como educación, salud, transportes y  generación de fuentes de trabajo que respalden el mantenimiento de las personas y de las familias. Condiciones todas que no por reiteradamente reclamadas  están siendo siquiera medianamente atendidas hasta que un día fruto de ese postergado y nunca asumido compromiso social se las haga estallar por los aires, como está sucediendo con las favelas de Río  convirtiéndonos en testigos y responsables de un horror previsible y largamente anunciado.

Hace pocos días el periódico Jornal do Brasil publicaba un reportaje, hecho en la cárcel, a uno de los jefes narcos más importantes de San Pablo, apellidado Marcola y vale la pena mencionar algunas de sus declaraciones porque ponen de relieve la fatuidad de un personaje cuyo enorme poder lo hace sentir (y tal vez lo sea) dueño de la situación: “yo soy una señal de estos tiempos. Yo era pobre e invisible. Ustedes nunca me miraron durante décadas y antiguamente era fácil resolver el problema de la miseria. El diagnóstico era obvio: migración rural, desnivel de renta, pocas villas miseria, discretas periferias; la solución nunca aparecía… ¿Qué hicieron? Nada” 

¿Usted cree que quien tiene 40 millones de dólares como Beira Mar no manda? Con 40 millones de dólares la prisión es un hotel, un escritorio… Cuál es la policía que va a quemar esa mina de oro, ¿entiende? Nosotros somos una empresa moderna, rica. Si el funcionario vacila, es despedido y "colocado en el microondas".

Nosotros tenemos métodos ágiles de gestión. Ustedes son lentos, burocráticos. Nosotros luchamos en terreno propio. Ustedes, en tierra extraña. Nosotros no tememos a la muerte. Ustedes mueren de miedo. Nosotros estamos bien armados. Ustedes tienen calibre 38. Nosotros estamos en el ataque. Ustedes en la defensa. Ustedes tienen la manía del humanismo. Nosotros somos crueles, sin piedad. Ustedes nos transformaron en "super stars" del crimen.  Nosotros los tenemos de payasos. Nosotros somos ayudados por la población de las villas miseria, por miedo o por amor. Ustedes son odiados. Ustedes son regionales, provincianos. Nuestras armas y productos vienen de afuera, somos "globales". Nosotros no nos olvidamos de ustedes, son nuestros "clientes". Ustedes nos olvidan cuando pasa el susto de la violencia que provocamos.

Esto y mucho más en un tono temible pero que es el mismo que seguramente usan los que asolan los estados de México lindantes con  los EEUU y que ha desmadrado totalmente la relación gobierno-delincuencia en aquel país.

No se elimina el cáncer destruyendo sus madrigueras porque mientras existan células madre enquistadas en el poder y se sigan manteniendo y desarrollando caldos de cultivo aptos para su reproducción se producirán metástasis y recidivas cada vez más difíciles de combatir. Pongamos las barbas en remojo…

http://desdemimisma.blogspot.com/2010/12/matar-al-paciente-para-derrotar-al.html


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martes, 14 de diciembre de 2010

Zibechi: El verdadero problema de A. Latina no es la pobreza sino la riqueza

Fernando Arellano Ortiz


Entrevista con el analista y activista social uruguayo Raúl Zibechi
 
No hay que llamarse a engaños: el modelo neoliberal pese a los efectos perversos que ha tenido en la profundización de las injusticias sociales en América Latina, sigue funcionando, “pero ya no gira en torno a las privatizaciones, la apertura económica y las desregulaciones, sino que se ha volcado en la apropiación de los recursos naturales”, sostiene el analista internacional y activista social uruguayo, Raúl Zibechi.
 
Investigador de las realidades socioeconómicas y políticas de los países latinoamericanos, Zibechi considera que los movimientos sociales tienen el reto de seguir presionando a lo largo y ancho de la región para acabar con la “larga noche neoliberal”.
 
Este analista internacional que estuvo exiliado en España por haber resistido la dictadura del Uruguay a mediados de los años 70, se ha dedicado a la investigación social y a la docencia que alterna con sus actividades de escritor y periodista.
 
Está dedicado por completo al trabajo con los movimientos sociales, es miembro del consejo de redacción del semanario Brecha de Montevideo y participa como docente en la Multiversidad Franciscana de América Latina. Además, es un destacado activista social y asesor de organizaciones sociales, barriales y medios de comunicación alternativos.
 
A su paso por Bogotá, en donde dictó un taller sobre nuevas formas de dominación y presentó su último libro “América Latina: Contrainsurgencia y pobreza”, Zibechi dialogó con el Observatorio Sociopolítico www.cronicon.net
 
¡Ya basta!
 
 En su disertación, este intelectual uruguayo fue contundente en señalar que “es enteramente falso que el problema central de nuestras sociedades sea la existencia de porcentajes elevados de pobreza. El verdadero problema es la riqueza, es decir la existencia de una clase social parasitaria, que no cumple ningún rol positivo en la sociedad aunque si tiene el suficiente poder tanto para influir en las políticas estatales, en las agendas públicas y de los medios de comunicación, como para desviar el foco de atención hacia su impúdica acumulación de riqueza”.
 
 “Romper con esta concepción de la pobreza como problema a resolver y poner el centro de atención en la riqueza, es un requisito para cambiar las políticas sociales”, es una de sus recomendaciones.
 
Se lamentó de que “el gran triunfo ideológico del Banco Mundial es haber inoculado en las izquierdas, en los sindicatos y en los intelectuales progresistas, que se puede acabar con la pobreza sin tocar la estructura de la propiedad. O sea, sin modificar las relaciones de poder”
 
Criticó las denominadas políticas asistencialistas porque “no erradican la pobreza, no abordan las causas estructurales de la marginalidad y la exclusión social, por el contrario, profundizan el paradigma individualista del neoliberalismo. Estas políticas centradas en ‘el combate a la pobreza’ buscan evitar el conflicto. O sea, buscan la anulación de cualquier sujeto de abajo y quieren que sólo existan sujetos estatales o empresariales”.
 
Explicó que “los sujetos se forman en la lucha, nacen de ella y si la sociedad se instala en un periodo de letargo social, los actores se desvanecen. Toda la política del Banco Mundial y de las elites globales y nacionales es para des-sujetizar, para evitar que las diferencias se conviertan en conflicto social”.
 
Desde una perspectiva epistemológica, Zibechi llamó a los sectores progresistas y de izquierda en América Latina “a elegir el ¡Ya basta!, porque es una opción ética y política muy válida”.
 
 Destacó igualmente que muchos de los proyectos y las políticas sociales progresistas como la economía solidaria, la autonomía y la horizontalidad, la educación popular, los movimientos sociales de gestión productiva “nacieron de las resistencias a las políticas de ajuste estructural del neoliberalismo. No obstante que la economía solidaria no es nada fuera del marco del conflicto. Puede ser un modo de adquirir fuerza para encarar el combate en mejores condiciones”.
 
 Reprimarización del aparato productivo
 
La crisis del neoliberalismo constituye para Zibechi “una oportunidad para presionar cambios”, por eso considera que “es indispensable meterse con la economía para cambiar la situación actual”. Y es que “América Latina no puede repetir la negativa experiencia de echar a perder los intentos por erigir el Estado de Bienestar para dar paso a la acumulación originaria, bajo el esquema de ‘acumulación por desposesión’, como lo denomina el sociólogo y politólogo británico David Harvey, que erosionó el papel regulador de los sindicatos y su carácter de interlocución, produjo una aguda desindustrialización y la reprimerización del aparato productivo, con su inevitable secuela de desempleo, creciente marginalización de los sectores populares urbanos y desplazamiento de los pequeños campesinos hacia las periferias urbanas”.
 
En su opinión, develar e “iluminar las formas de dominación como el modelo neoliberal ayuda a desmontarlas” y si bien éstas son muy potentes, también lo son las resistencias.
 
En la actual coyuntura, explica, la derecha en su afán de lograr una dominación hegemónica no solo “compra” a líderes sindicales o de izquierda sino que busca por diversas formas, tener apoyo total de organizaciones sociales.
 
 Puso como ejemplo el caso colombiano, en el que el establecimiento “no solamente coopta a los angelinos (en alusión al vicepresidente electo Angelino Garzón) sino a organizaciones sociales enteras”, como está sucediendo actualmente con la Confederación General del Trabajo (CGT) mediante el salto que dio su presidente Julio Roberto Gómez del izquierdista partido Polo Democrático al santismo, la expresión más ultraconservadora y oligárquica del establecimiento en Colombia.
 
Deslegitimado, pero no derrotado
 
Para Zibechi, el modelo neoliberal en los países de América Latina “sigue funcionando pero ya no gira en torno a las privatizaciones, la apertura económica y las desregulaciones, sino que se ha volcado a la apropiación de los bienes comunes. La novedad principal de la coyuntura regional consiste en que el Consenso de Washington fue deslegitimado pero el neoliberalismo no fue derrotado. Por el contrario, la acumulación por desposesión, anclada en el modelo extractivista, se sigue profundizando en esta etapa a través de la minería transnacional a cielo abierto, los monocultivos de soja, caña de azúcar y palma, y del complejo forestación-celulosa. Estos emprendimientos, conducidos siempre por grandes multinacionales, se apropian de los bienes comunes, en particular agua y territorios, para convertir la naturaleza en mercancías (commodities) exportadas a los países centrales o emergentes como China e India”.
 
“Los resultados -agrega- están a la vista: los bancos tienen las mayores ganancias de su historia y el crecimiento económico se basa en exportaciones de commodities y minerales, en una suerte de reprimarización de la estructura productiva de los países. Es el camino que siguen los países de la región, más allá de las fuerzas políticas encargadas de administrar los gobiernos”.
 
Las política sociales que se han puesto en marcha en varios países de la región “acompañan y compensan la profundización del modelo neoliberal”.
 
 El extractivismo: parte del modelo neoliberal
 
  ¿En su concepto, América Latina atraviesa por un periodo de enterrar “la triste y larga noche neoliberal” para utilizar una frase del presidente ecuatoriano Rafael Correa, gracias en buena medida a las resistencias sociales que tomaron fuerza durante la década anterior?

 
 Sí y no. Sí, porque ha habido largas resistencias intensas, las cuales han dado cambios importantes, pero los nuevos gobiernos están desarrollando políticas que no salen del neoliberalismo sino que, por el contrario, lo sostienen, en consecuencia, creo que esa afirmación de Correa habría que matizarla mucho. Y no puedo estar de acuerdo con eso, porque de hecho en estos días en Ecuador hay conflicto con dirigentes indígenas acusados de sabotaje y terrorismo, entonces esto es relativo y hay que empujar un poco más.
 
Hablemos de su país, Uruguay. ¿Cómo se puede entender que después de 34 años de existencia del Frente Amplio haya logrado llegar al poder, primero con Tabaré Vázquez y ahora con un ex guerrillero como Pepe Mujica?
 
Bueno por una larga acumulación electoral que redundó en un triunfo aplastante por más de más del 50% y por una hegemonía del Frente Amplio en la sociedad uruguaya. Eso está consolidado y no creo que vaya a cambiar pronto.
 
 
¿El gobierno del Frente Amplio del Uruguay mantiene algunas políticas neoliberales?
 
Sostiene el extractivismo y esto es un problema, a mi modo de ver, porque no se logra salir de las políticas que se han venido implementado desde hace mucho tiempo. Yo considero que el extractivismo es parte del modelo neoliberal.
 
¿En ese sentido usted coincide con el ex ministro de Estado ecuatoriano, Alberto Acosta que en su último libro sustenta que la maldición de los países de América Latina es la abundancia en recursos naturales?
 
Coincido totalmente, mi diferencia es que los Estados plurinacionales tienden a reproducir la lógica de dominación de cualquier Estado.
 
 ¿Cuál es su visión sobre el proceso actual de resistencias sociales en América Latina? ¿Habrá posibilidad de que se abra espacio un nuevo modelo económico?
 
No veo pautas de un nuevo modelo económico de desarrollo, lamentablemente y lo que observo me preocupa mucho precisamente porque nuestros países están anclados en el extractivismo.
 
 - ¿Cuál es su concepto de los gobiernos progresistas de América Latina?
 
 -    Hay dos tipos de gobiernos progresistas: los de Brasil, Uruguay y Argentina que son gobiernos socialdemócratas aliados con un sector del capital; y los gobiernos de Venezuela, Ecuador y Bolivia, donde los movimientos son muy fuertes y siguen presionando más.
 
  ¿En el caso de países como Perú, Colombia y México, habrá influido el hecho de que fueron virreinatos del imperio español, lo cual dejó una impronta cultural y política que ha permitido consolidarse a la derecha y por ende sus dirigencias sean reacias a los cambios sociopolíticos?
 
Sí, y por la debilidad de los movimientos sociales que no han logrado desbordar a estos gobiernos y de ahí la hegemonía del capital financiero que sigue siendo muy importante.
 
¿Cómo observa el horizonte político en Colombia?
 
Muy complejo y hasta que los movimientos sociales no logren empoderarse, salir con fuerza y ganar las calles, no creo que consigan derrotar esto.
 
http://alainet.org/active/39837&lang=es

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lunes, 6 de diciembre de 2010

El derecho al arraigo

Susana Merino


Un mèdico hondureño de familia aborigen contaba en un relato reciente que su abuela solía decìr que el hombre es del lugar adonde entierran su cordòn umbilical y que el suyo habìa sido enterrado junto a un arbol tipico de la regiòn, lo que de alguna manera claramente significa el arraigo del ser humano a su lugar de origen.

La mayor parte de las migraciones son desde siempre producto de la miseria, agravada en nuestros días por el acoso del hambre, de la falta de fuentes de trabajo y de mínimas perspectivas de supervivencia que impulsan a individuos, familias y hasta comunidades enteras a buscar la subsistencia lejos de la propia tierra. Pero nadie se esfuerza por encontrar respuestas humanamente aceptables a una situación cuyas causas de ser coherente con sus principios nuestra civilización judeo-cristiana debería condenar severamente y tratar de revertir.

Por el contrario antes de buscar los medios para solucionar los problemas en su origen, antes que en remediar las causas de las que son principalmente responsables, los políticos y los gobiernos se centran en atacar las consecuencias que les son incómodas y para ello sí no escatiman esfuerzos. Tal el caso la creación en 2004 en Europa de una sofisticada fuerza policial denominada Frontex, cuyo objetivo es vigilar con sus 115 barcos, sus 27 helicópteros, 21 aviones. 400 radares y sus instrumentos de visión nocturna, vigilancia y comunicaciones toda tentativa de “inmigración ilegal” como si los seres humanos pudieran ser considerados como productos de contrabando, en lugar de dirigir esos esfuerzos económicos a resolver sus bien conocidas causas y no sus no deseados efectos.

Esa políticas junto a la Directiva retorno no hace mucho aprobada por el Parlamento europeo condena a la expulsión a los inmigrantes que sorteando los más duros escollos logran ingresar al continente europeo y que más que castigos merecerían lauros como los deportistas que con menores riesgos para sus vidas triunfan en las carreras de obstáculos.

Con un cinismo mayúsculo los paises del hemisferio norte eluden la responsabilidad que les cabe en la expoliación de las riquezas de los países que se convierten así en expulsores de población, en las políticas de ajustes estructurales, en los tratados de libre comercio cuyas condiciones es harto sabido son por lo general simplemente expropiatorias.

La experiencia europea de los años 60 y 70 puede ser un ejemplo, sin embargo, de cómo la voluntad política puede revertir esa afluencia inmigratoria. La oleada hacia la Europa industrializada fue en el caso de España de dos millones y medio de españoles que se vieron forzados a cruzar los Pirineos en busca de un bienestar que no podían encontrar en su tierra. Sin embargo este proceso pudo ser revertido cuando la CE resolvió crear un Fondo de ayuda que permitiera equilibrar las diferencias económicas entre los países miembros. Esta decisión permitió que los españoles pudieran regresar con gran beneplácito a su solar nativo.

Nunca o casi nunca el tema de las migraciones ha sido analizado desde el punto de vista del ser humano persona o de los grupos humanos impulsados a migrar, cuyo alejamiento forzoso de la tierra natal, de los afectos cotidianos, de su cultura tradicional agrega un componente dramáticamente doloroso e injusto.

En nuestro país y en América Latina las tendencias migratorias tienen fundamentalmente su origen en la falta de políticas, espontáneas o inducidas, que estimulen la permanencia de los habitantes en sus regiones de origen, ya sea mediante apoyos estatales a la producción agrícola, a su diversificación o a la generación de fuentes de empleo locales orientados a la industrialización de dicha producción y a su consiguiente inserción comercial en los circuitos de distribución internos e internacionales.

Por el contrario los actuales procesos agroindustriales tendientes a la concentración de la tierra y de la producción en pocas manos ha acrecentado la tendencia migratoria hacia los centros urbanos y es la principal causa de formación de los cordones periurbanos de indigencia extrema en los que la mayoría de sus habitantes pasan a integrar la economía sumergida olvidando su dignidad y sus derechos.

Los migrantes han sido siempre, y siguen siendo producto de duras e injustas condiciones de vida pero en las que también ocupaban un lugar, el medio natural que les vio nacer y al que estuvieron ligadas sus primeras vivencias, los lazos de amistad anudados durante la juventud, los afectos familiares, el ambiente en que se fue modelando su vida moral, intelectual, espiritual, sus raíces en definitiva, que nada ni nadie puede reemplazar.

Migrar no solo es renunciar a esas vitales bases espirituales sino imponer a los que se quedan castigo similar privando a los hijos del fecundo aliento de los mayores y a los mayores del renovado impulso de los más pequeños. Emigrar debe ser fundamentalmente una elección individual, personal, meditada y nunca una huida desesperada hacia un futuro incierto, aleatorio y en la mayor parte de los casos seguramente no deseado.

En la mayor parte de los foros y reuniones internacionales en que se debate el problema de las migraciones se suelen tratar los problemas que se le presentan al inmigrante en el país de acogida. Su masiva presencia genera en las poblaciones locales intolerancia, recelo, desprecio, desconfianza y hostilidad ya sea de carácter cultural o laboral que suelen convertir al inmigrante en una especie de “chivo expiatorio” de todas las calamidades que pudieran manifestarse en el seno de la comunidad pero en casi ninguno o creo que ninguno se destaca lo inadmisible de tener que aceptar pasiva y compulsivamente entre dos únicas opciones, emigrar o perecer o lo que es aún peor perecer emigrando como sucede en los cayucos que frecuentemente naufragan en las peninsulares costas del Mediterráneo o en las proximidades de las islas Canarias.

Crecen el racismo y la xenofobia. Las mayorías se sienten amenazadas pero las minorías reclaman vivir en esa sociedad en que también se sienten amenazadas y para lograrlo suelen tejer redes de reciprocidad que reemplazan a cualquier, existente o potencial, política de acogida. No otra cosa son los centros de residentes, que por país de origen, región y hasta ciudad o pueblo, proliferan en muchas aglomeraciones urbanas.

En la Federación Argentina de colectividades (FAC) existen 62 colectividades registradas, de las cuales un 20% tienen publicaciones propias. Algunas como la bolivianas representan a los más de 2 millones de inmigrantes de esa procedencia.

Los paraguayos una publicación mensual que según su director “apunta a todo lo que interesa, afecta y conmueve a la comunidad paraguaya residente en la Argentina”
Los croatas y los eslovenos, los coreanos, los árabes, los lituanos también las tienen, sin omitir las más antiguas como el “Buenos Aires Herald” y el “Argentinisches Tageblatt, nacidos en 1876 y 1889 respectivamente

Esta fuerza centrífuga, impulsada por la ilusoria atracción de mejores niveles de vida, ha venido concentrando en las últimas décadas, ingentes masas de población en la periferia de los centros urbanos latinoamericanos. Hombres y mujeres procedentes de los más recónditos lugares de cada país y de los países vecinos se han desplazado en esperanzada peregrinación hacia las ciudades en las que las promisorias perspectivas terminan en dolorosas e irreversibles frustraciones.

Quienes sufren el amargo síndrome del desarraigo han perdido así uno de los derechos humanos fundamentales: el derecho a nacer, crecer, vivir, multiplicarse y envejecer en el propio terruño, valorando el legado de sus antepasados, prestándole continuidad.

“La migración debe ser una elección libre” esa es la UNICA OPCION aceptable. De otro modo estaremos convalidando la continuidad de un sistema cuyo único objetivo es la acumulación de ganancias. El capitalismo no solo genera desequilibrios económicos concentrando la riqueza en pocas manos sino que destruye las bases mismas de la supervivencia y de la convivencia humana. Ni las mejores leyes, derechos y garantías pueden suplantar ni compensar la aniquilación de uno de los derechos humanos fundamentales, que si bien ha sido omitido en la Declaración de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas, constituye la base misma de la estructura familiar y social: EL DERECHO AL ARRAIGO

http://desdemimisma.blogspot.com/2010/08/el-derecho-al-arraigo.html

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miércoles, 17 de marzo de 2010

“Pretendemos que la riqueza se distribuya democráticamente”

Susan George entrevistada por Isaac Pons de Rosa

El planeta tendrá capacidad para salvarse. Es el ser humano el que no sobrevivirá.

Durante los dos últimos días se han celebrado las XII Jornadas del Fons Menorquí de Cooperació, un evento que este año ha llevado por título “La crisis de la globalización: ¿oportunidad o fracaso?”. Si el viernes se contó con la participación del ex director general de la UNESCO, Federico Mayor Zaragoza, en la sesión de ayer intervinieron otros ponentes. Fue el caso de Susan George, doctora en Ciencias Políticas y licenciada en Francés y Filosofía, y que es la presidenta de honor de ATTAC, una organización internacional que pretende organizar la sociedad civil para frenar la “dictadura de los poderes económicos ejercida a través de los mecanismos de mercado”, una tarea a escala internacional que exige organizarse localmente para actuar a escala local y global. Susan George (Ohio, Estados Unidos, 1935) adquirió la nacionalidad francesa en 1994. Es presidenta del comité de planificación del Transnational Institute de Amsterdam, y entre 1999 y 2006 fue la vicepresidenta de ATTAC Francia.

¿Cómo se puede definir la situación de crisis mundial actual?

Yo explico la situación actual como si fueran varios círculos concéntricos. Hoy en día, el círculo mayor y más importante son las finanzas, que es el que dictamina todo lo demás. El segundo círculo es la economía, la economía real, la que produce bienes y servicios y que depende de la financiación. El 80 por ciento de la economía se destina a financiación, a producir dinero. En cambio, éste no va a parar a la producción real de bienes y servicios. Las empresas están subfinanciadas, una de las principales causas del crecimiento del paro. Después de la crisis, los bancos no están prestando dinero a las empresas para que produzcan bienes y servicios reales. Al contrario, se guardan el dinero, no conceden créditos o, en todo caso, piden muchos requisitos para prestarlos con unas condiciones draconianas.

¿Y en qué circulo se ubica la sociedad?

La sociedad es el tercer círculo, que realmente depende de la economía y las finanzas, de manera que, al final, la sociedad se convierte en la subsidiaria de la economía. Y por debajo de la sociedad, el cuarto círculo concéntrico, el de menor importancia, es la tierra, el planeta, la biosfera. Para la economía es vista, simplemente, como el lugar de donde se extraen las materias primas y donde se dejan los residuos.

Una sociedad que, según los científicos, está destruyendo el planeta. ¿Es irreversible?

El tiempo que llevamos aquí en estas jornadas se ha perdido biodiversidad, unas veinte especies definitivamente. ¿Irreversible? ¡Seguro que sí! Lo es, aunque a priori parezca que la pérdida de pequeñas especies, de insectos, no tenga mayor importancia. Es irreversible porque la conjunción de las pérdidas de todas esas especies altera el ecosistema.

¿Se puede decir que la tierra tiene fecha de caducidad?

El planeta tendrá capacidad para salvarse. Es el ser humano el que no sobrevivirá. La tierra seguirá girando sobre sí misma y alrededor del Sol. Si lo ha hecho durante cuatro millones y medio de años, lo seguirá haciendo. La cuestión es con quién y cómo.

Si es así, ¿qué se puede hacer para frenar esta tendencia en la que priman las finanzas y la economía?

Una de las Soluciones Nuestras que proponemos se refiere a lo más difícil que se le pide a la Humanidad, que desde la sociedad civil se invierta el orden de estos círculos concéntricos. Así, la naturaleza, el planeta sería el círculo más importante. Para sobrevivir hay que aceptar varios condicionantes que nos propone el entorno, climáticas. El ser humano depende de la biodiversidad del entorno, hay cuestiones a las que no puede responder la tecnología. Luego, en el mundo que esperamos poder construir, la sociedad sería el segundo círculo. La sociedad debería tener el derecho y la capacidad de decidir democráticamente su funcionamiento, bajo qué criterios, con qué reglas y normas. Luego, el siguiente círculo sería la economía, para que desde la sociedad emanen las normas de la economía, porque sin la economía ninguna sociedad puede gestionarse. A fecha de hoy, la riqueza está concentrada en un grupo muy minoritario de gente. Nosotros pretendemos que se distribuya democráticamente. El desajuste entre los que tienen menos y los que tienen más es de uno a cien. Se sabe cual es el subsuelo de la pobreza, pero nunca se ha puesto un límite para la riqueza. Deberían reducirse las diferencias para que éstas nunca fueran superiores de uno a quince. Por último, las finanzas que ahora dirigen la sociedad deberían convertirse en una herramienta de gestión económica al servicio de la sociedad. Sería el cuarto círculo.

¿Para llevar a cabo estos cambios será necesario el trabajo de todos los países?

En mi intervención en estas jornadas no profundizo en la gestión del G-20, tan sólo digo que todas las propuestas que hacen son falsas e insuficientes.

¿Qué soluciones hay?

La primera que proponemos es que en la sociedad civil, que está fragmentada, haya alianzas. Primero hay que identificar al enemigo común, el neoliberalismo. En los últimos treinta años el neoliberalismo ha definido la economía y las finanzas. Hace falta que la sociedad haga un trabajo en común, asociaciones que ya existen, ecológicas, en defensa de la mujer, de la paz, para la cooperación, sindicatos, asociaciones agrarias, ATTAC … juntas deberían constatar que el neoliberalismo es el único enemigo.

Siempre se ha dicho que el poder está en manos de unos pocos…

Hay un pequeño grupo, la clase Davos, que se empeña en mantener su “status quo”. Recibe el nombre de la ciudad suiza donde esa gente se reúne cada mes de enero. Es un grupo selecto, internacional, que tiene unos intereses de clase diferentes a los del resto de la sociedad. No es que hagan una conspiración, sólo defienden sus intereses y están mucho más organizados. Al contrario del grupo de Davos, nosotros, el resto de la gente, y aunque somos más numéricamente y tenemos la tecnología y el conocimiento necesario, e incluso disponemos de dinero entre todos, no estamos organizados para actuar juntos.

¿Cómo se puede superar el poder del grupo de Davos?

Aunando todas las fuerzas es posible. Una de las soluciones es que estén socializados todos los bancos que han recibido dinero. Deberían estar obligados a dar préstamos con intereses muy bajos, sólo los necesarios para cubrir gastos, a pequeñas empresas que prioricen proyectos verdes y a aquellas iniciativas con un componente ecológico, casas de autosuficiencia energética o para comprar coches ecológicos. Y para superar el problema del paro se pueden hacer inversiones relacionadas con energías alternativas y proyectos ecológicos encaminados a reducir el CO2, iniciativas que, de por sí, ya crean empleo.

Usted decía que existe excesiva diferencia entre ricos y pobres. ¿Podrían contribuir los ricos en la mejora de la situación global?

Proponemos instaurar una tasa sobre las transacciones internacionales y sobre las operaciones de cambio de moneda. Significaría poner una tasa a todo el sistema financiero, que es el que invierte su dinero para crear más dinero pero que nunca recae sobre la economía real y productiva. En 2009, sólo en la bolsa de Nueva York se hicieron 46.000 millones de transacciones. Sólo que cogiéramos esa tasa al 1 por mil tendríamos unos 46 millones de dólares. Eso sin contar los cambios de moneda, que suponen más de 3.000 millones de dólares al día. Todo lo que se recaudaría con esta tasa se repartiría entre las necesidades sociales de los países donde se hacen esas transacciones, en fondos de desarrollo que servirían para evitar que se creen paraísos fiscales, y en la lucha contra el cambio climático. Porque nunca hemos sido tan ricos, hay mucho dinero. Es falso que no lo haya para invertir en educación y sanidad. Hay dinero pero se decide no invertirlo ahí.


Isaac Pons de Rosa Menorca.info
16 Marzo 2010 | Noticias ATTAC |

http://www.attac.es/pretendemos-que-la-riqueza-se-distribuya-democraticamente/



domingo, 6 de diciembre de 2009

Miles despidieron a Víctor Jara

TeleSUR

Los restos mortales del cantautor revolucionario chileno Víctor Lidio Jara Martínez, fueron despedidos este sábado por miles de personas que escoltaron el féretro del artista hasta el Cementerio General de la capital, tras dos días de sentido homenaje organizado por la Fundación que lleva su nombre, donde se inauguró un gran mural en su honor.

Depositados en un féretro de madera, con manillas de bronce cubierto con una manta negra de ribetes rojos, se encuentran los restos de Jara, quien fue asesinado el 15 de septiembre de 1973 luego del golpe militar contra el gobierno del presidente socialista, Salvador Allende.

El pueblo de Chile decidió rendir este tributo que finaliza en el Cementerio General de la capital del país, luego de los resultados de la autopsia realizada al cuerpo del artista en junio pasado, que arrojaron la causa de la muerte de Jara por multiples impactos de bala en el cráneo, tórax, abdomen, piernas y brazos, según un nuevo estudio sobre el caso elaborado por un laboratorio austriaco en días pasados.

Su viuda de origen británico, Joan Jara, acompañada de las dos hijas de ambos, Manuela y Amanda, expresó sentirse muy emocionada. También estuvo presente la bibliotecaria Eugenia Requena y la actriz Gloria König, directora ejecutiva de la fundación.

Guillermo Teillier, presidente del Partido Comunista (PC), señaló que "Víctor Jara cantó y sigue cantando a Chile y su pueblo, a sus luchas, esperanzas y sueños. Creo que ha llegado el momento de que Chile cante a Víctor Jara, que es lo que va a ocurrir con este funeral, que repara algo que le estábamos debiendo".

A Teillier le siguió la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (AFDD) y la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos (AFEP).

Una emocionada Mireya García, vicepresidenta de la AFDD, aseguró que los chilenos "teníamos una tremenda deuda con Víctor, que era despedirlo como corresponde a un cantor popular de tanta calidad. Hoy día tenemos el dolor y a la vez la tranquilidad de saber cómo murió. Tenemos el dolor porque fue acribillado. Bastaban muchas menos balas para matarlo físicamente porque moralmente no ha muerto".

El presidente del Colegio de Profesores, Jaime Gajardo, quien fue detenido en la Universidad Técnica del Estado (UTE) junto al cantautor también se hizo presente para rendir tributo al artista popular.

"Para mi generación todo esto es muy emotivo. Soy parte del grupo que fue detenido con él, entonces este tipo de cosas a uno le llegan al alma. Estando detenidos pudimos conversar con él y todos esos recuerdos se hacen muy fuertes en una situación como ésta. Es un merecido homenaje".

La interpretación de un grupo de niños acompañados por el Sindicato de Cantores, entonaron frente al féretro el tema Luchín, aunado a Luis Le-bert (del grupo Santiago del Nuevo Extremo), quien cantó Homenaje, canción dedicada a la muerte de Víctor Jara, fueron los dos momentos más emotivos vividos durante el homenaje.

En las adyacencias de la Plaza Brasil, externa al recinto, un conglomerado de seguidores corearon temas de Jara y diversos artistas se desplazaron por el escenario instalado frente al galpón.

La tarde del 18 de septiembre de 1973 Víctor Jara fue enterrado en el Cementerio General sin flores, sin ceremonia. Sólo su viuda y dos acompañantes lo escoltaron hasta su última morada.

La caravana transcurrió por las avenidas Brasil, Compañía, San Martín, San Pablo, Morandé y General Mackenna, para luego tomar por un costado de la Estación Mapocho, luego avenida La Paz, para recibir el homenaje en en la pérgola de Las Flores.

Además se presentaron agrupaciones como Inti Illimani y el Partido Comunista, entre otras organizaciones, quienes despidieron al autor de El cigarrito en un escenario ubicado a 80 metros desde la entrada al camposanto.

El 13 de septiembre, la Novena Sala de la Corte de Apelaciones de Santiago de Chile, decidió  poner en libertad  Paredes, tras el pago de una fianza de 180 dólares, debido a que la instancia consideró que "no representa un peligro para la seguridad de la sociedad ni para la familia de la víctima".

Cantautor de canciones como "Te recuerdo Amanda", "Plegaria del labrador" y "El derecho de vivir en paz", Víctor Jara fue detenido un día después que las fuerzas golpistas de Pinochet asaltaron la Universidad Técnica Metropolitana, donde se desempeñaba como profesor.

Luego de sufrir brutales torturas por parte de las represivas fuerzas militares en el Estadio de Chile, que en la actualidad lleva su nombre, y que en esa época fue convertido en centro de prisioneros, Jara fue acribillado el 15 de septiembre de 1973 y su cuerpo arrojado cerca de un cementerio de Santiago.

 
teleSUR
http://www.telesurtv.net/noticias/secciones/nota/63102-NN/miles-despidieron-a-victor-jara/



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